No era fan de Bethesda, soy esa clase de raritos que juegos como Skyrim o Fallout 3 no le atraen, así que podría decirse que los halagos que escuchaba hacia la compañía en la generación anterior, eran ajenos a mi. Mi percepción empezó a cambiar con Dishonored, un juego que recordaba a Bioshock y con una ambientación muy interesante. Rage por sus características RPG fue un juego que termine descartando.

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