Soy hombre de poca fe, lo reconozco. O así es, al menos, en cuanto a ver un simulador en Nintendo Switch debido a sus limitaciones técnicas. Apartado técnico, modelados realistas de coches, interiores detallados y, especialmente, un motor de físicas avanzado. Son cosas que requieren fuerza bruta, algo de lo que, obviamente, Nintendo Switch no va precisamente sobrada si la comparamos con su competencia.

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