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Análisis de WRC 9

Desarrollador: Kylotonn
Distribuidor: Nacon
Plataformas disponibles: PC, PlayStation 4 y Xbox One (Nintendo Switch, PlayStation 5 y Xbox Series próximamente)
Versión analizada: PlayStation 4
Fecha de lanzamiento: 1 de septiembre de 2020
Textos/Voces: Español/Español

Después de un notable WRC 8, Kylotonn vuelve con la entrega oficial del Campeonato Mundial de Rally (atípico debido al COVID-19, como todas las competiciones), la primera después del anuncio oficial de que la licencia pasará a Codemasters a partir de 2023 y, como poco, hasta 2027. Así, en Kylotonn tienen todavía algunas entregas para perfeccionar su producto, que ya en últimas entregas, especialmente con la anterior, ha ido mejorando cada año.

Afronté WRC 8 después de algunos años sin jugar a ningún juego de la saga (aunque si a V-Rally 4, también de Kylotonn), y tal y como dejé reflejado en el análisis (y en las horas de juego), el juego me encantó. Ahora tan solo ha pasado un año para jugar a la siguiente entrega, por lo que tengo más fresco el juego anterior, algo no demasiado positivo, ya que las novedades son realmente pocas.

Dadas las circunstancias especiales en este fatídico 2020, el calendario oficial se ha visto reducido a tan solo 7 pruebas, aunque, por suerte, el juego incorpora hasta 13 rallies, incluyendo 3 nuevos que se incorporan este año: Kenia, Nueva Zelanda y Japón, y también algunos tramos nuevos en rallies ya conocidos como Finlandia o Portugal. En la gran mayoría de pruebas la grava es la gran protagonista, aunque también encontramos asfalto y nieve. Tal y como estaba previsto en el calendario oficial, por primera en 29 años, el RallyRACC Catalunya no está presente en el campeonato y, por lo tanto, tampoco en el juego (aunque con la edición deluxe se incluye una etapa especial en Barcelona). Eso sí, volverá para 2021. En cuanto a vehículos, contamos con los 3 constructores oficiales del WRC (Ford, Hyundai y Toyota, lejos quedan los años gloriosos del campeonato con multitud de marcas) con todos los equipos y pilotos, así como todos los equipos y pilotos del WRC 2, WRC 3 y Junior WRC. Además, se incluyen algunos vehículos extra en las categorías de Leyendas (como el mítico Lancia Delta Integrale) y bonificación. Desde luego la lista de vehículos es más que aceptable.

El comportamiento de los vehículos se diferencia bastante bien entre las distintas categorías, siendo los Junior WRC los más dóciles (con tracción delantera). A medida que subamos de categoría veremos que las reacciones de los mismos son más bruscas y serán más difíciles de dominar, pero también más veloces y espectaculares. En todos los vehículos vemos un comportamiento muy similar a lo visto en WRC 8, aunque con algunos ajustes. Los juegos tanto del estudio como de la saga (que ha pasado por varios manos ya) se caracterizan por un control asequible a todos los públicos, donde prima la diversión, pero sin perder de vista la simulación. Como suele ser habitual, controlar los vehículos es bastante simple, pero dominarlos en este tipo de tramos es muy, muy complicado, ya que, a pesar de que aparentemente el juego es «simple» en su manejo, llevar a los coches al límite requiere mucha pericia y muchas, muchas horas de juego. En WRC 9 cualquier error se paga, y nuestro rival es nada más y nada menos que el reloj, un rival que nunca afloja y que no perdona errores. El manejo se nota algo más suave (que no fácil) que en la anterior entrega, lo que ayuda a ser más precisos. Sigue sin ser un simulador puro, pero desde luego se aleja muchísimo de lo que podríamos llamar arcade. Por supuesto, contamos con diversas ayudas a la conducción para personalizar la experiencia, y también es posible ajustar la IA del rival (de 50 a 150, sustituyendo así, por fin, al «fácil, medio o difícil» para un mayor ajuste). Opciones para todos los jugadores.

Para esta ocasión, además, se ha mejorado el manejo con mando, siendo ahora mucho más disfrutable con éste. Eso sí, la opción recomendaba, como siempre, es un buen volante. A pesar de que el Force Feedback es bastante irregular, especialmente en asfalto, el juego con volante gana muchos enteros al aumentar la precisión, ya que no siempre es fácil encontrar el punto exacto de giro que necesitamos con el stick debido a su corto recorrido, especialmente en curvas rápidas. Sea con mando o con volante, las diferentes superficies se notan distintas entre sí, siendo la grava, sin duda, el terreno en el que WRC 9 da lo mejor de sí (y que es amplia mayoría entre los más de 100 tramos disponibles). Por otra parte, las sensaciones en asfalto no son tan buenas debido a unas reacciones algo extrañas de los coches. Estas reacciones pueden ser una consecuencia de las mejoras en físicas, cuyo motor se nota evolucionado a pesar de estos pequeños problemas en asfalto y en unos accidentes de lo más irreales. Eso sí, sigue estando lejos de los grandes simuladores.

De nuevo, el modo Carrera sigue siendo el modo principal del juego. Un modo Carrera que, a decir verdad, parece un calco de lo visto en WRC 8. Nos tocará elegir si queremos empezar en Junior WRC o aventurarnos con una prueba para saltar directamente a WRC 3. En todo caso, no hay posibilidad de competir directamente en el campeonato de la categoría reina, y llegar a participar en ella no será tarea fácil. Este modo no se reduce a pilotar, ya que también tocará afrontar la parte de gestión, aunque lógicamente muy simplificado. Tendremos que gestionar tanto el personal (hasta 6) como el I+D del equipo y del propio coche y el calendario de eventos. Para el equipo tendremos la posibilidad de contratar miembros para cada área y seleccionarlos para la prueba, llevándose, eso sí, parte de las ganancias en cuanto a salario. El árbol de I+D nos ofrece la posibilidad de mejorar las habilidades repartidas en 4 ramas, que nos pueden proporcionar más experiencia, mejores pruebas en el calendario, más experiencia o más fiabilidad en función de la rama donde queramos activar la mejora. Finalmente, tendremos que gestionar el calendario, ya que en este modo, además de las pruebas oficiales, tendremos que gestionar otros eventos como carreras históricas, eventos de mantenimiento o, claro está, los descansos, para que el personal esté en forma. Aquí, además, tendremos que cuidar la relación con el constructor, ya que puede debilitarse si el rendimiento no está a la altura o si no cumplimos los objetivos. Hay que tener sumo cuidado, ya que no se cortarán en despedirnos si el rendimiento es bajo, lo que puede suponer volver a la categoría inferior. Realmente el modo Carrera es todo lo que se puede esperar de un modo Carrera, aunque las novedades son nulas respecto a la anterior entrega y ya a estas alturas se siente excesivamente genérico. Si no queremos tanta «parafernalia» y queremos dedicarnos a correr tenemos disponible el modo Temporada, en el que únicamente tenemos que dedicarnos a correr, sin gestionar equipo.

No es todo lo que WRC 9 puede ofrecer, ya que, lógicamente podemos correr una partida rápida eligiendo los parámetros a nuestro gusto en cualquiera de los tramos del juego. También tenemos disponible una opción de entrenamiento en circuitos cerrados y una zona de pruebas donde practicar y mejorar nuestra conducción. Si queremos algún reto mayor tenemos el modo Desafío, donde poner a prueba nuestra habilidad en pruebas cronometradas (como las pruebas especiales del modo Carrera). Tendremos que batir al reloj para conseguir medallas y desbloquear más eventos, hasta un total de 50. Incluso si tan solo queremos recrearnos con los diseños de los vehículos, podemos pasar el rato en la sala de exposición. No hay duda de que en modos de juego para un jugador WRC 9 va bien servido, aunque, de nuevo, no se ha incluido la posibilidad de correr un rally completo, algo incomprensible. Al menos repite el modo a pantalla partida para retar a amigos en local.

En cuanto a opciones online podemos optar por el multijugador online, donde enfrentarnos a otros jugadores en tiempo real (siempre contra el reloj, eso sí). Estas partidas funcionan bien, aunque no es fácil encontrar otros jugadores para competir y, la verdad, no se puede decir que ofrezca excesiva motivación para entrar. Si apostamos por marcadores en vez de competición directa tenemos algunas opciones más interesantes en forma de eventos online. Aquí tenemos algunos eventos programados por el estudio (diario, semanal y especial) para competir en los marcadores con jugadores de todo el mundo. También tenemos posibilidad de disputar rally «real» gracias a los eSports, aunque está reservado a eventos puntuales. La opción más interesante, sin duda, la encontramos en los clubes, aquí podemos crear un club o unirnos a uno existente y crear nuestro propio rally, seleccionando hasta un máximo de 8 etapas para crear nuestro propio rally. Las distintas etapas se programan en el tiempo y los jugadores pueden ir completándolas para aparecer en la tabla de tiempos. Eso sí, hay un máximo de 7 días para completarlas. Sin duda la mejor forma de competir con otros jugadores.

Gráficamente tampoco se puede decir que encontremos novedades destacadas, aunque se notan unos mejores efectos y ligeras mejoras en el ya excelente motor de iluminación. Así, tenemos un apartado técnico sólido, con unos modelados notables a los que, eso sí, se les echa en falta algo más de detalle. Los escenarios sí que consiguen lucir muy, pero que muy bien, llenos de detalles y de elementos tanto en la propia carretera como en el entorno. Eso sí, con altibajos, ya que no todos los rallies lucen igual de bien. WRC 9 se ve favorecido por los entornos «sucios», y encontramos zonas de lo más espectaculares en Argentina o México, por ejemplo. Por otra parte, si entramos en detalle vemos algunos objetos, como vacas o incluso el público, más que mejorables, aunque no hay demasiado tiempo para fijarse en ellos con el volante en la mano. Donde hay pocos «peros» que poner es en el motor de iluminación, que dota al juego de un aspecto más realista a la vez que ofrece algunos entornos espectaculares a determinadas horas del día o condiciones atmosféricas ya que, hay que recordar, WRC 9 incluso un completo sistema de climatología variable, que pueden hacer que algunos tramos sean duros de pelar, y para eso están las pruebas de condiciones extremas, que nos harán sudar la gota gorda mientras disfrutamos de un aspecto espectacular. El conjunto, por lo general, luce muy bien, pero tiene truco, y es que en Kylotonn siguen estancados en los 30fps, por lo que se echa en falta algo más de fluidez. El estudio ya ha anunciado que el juego llegará también a PlayStation 5 y Xbox Series X más adelante, por lo que esperemos que, ahora sí, podamos jugar a 60fps. Por otra parte, el apartado sonoro ha mejorado y ahora los coches tienen un sonido más contundente. Además, el copiloto (totalmente doblado al español) tiene un tono, por fin, más natural y mejorado.

WRC 9 es una entrega muy continuista, que sigue mostrando la mejora de Kylotonn en juegos de rallies pero que peca precisamente de eso, de ser excesivamente parecida a un notable WRC 8 que consiguió introducir algunas novedades que aquí simplemente se han ido afinando para dejar un producto más redondo. WRC 9 consigue recrear a la perfección una licencia que no pasa por su mejor momento, y lo hace con algunas ausencias destacadas (el modo rally…), pero con una conducción divertida y modos de juego para rato. Un juego de lo más completo para los amantes del rally y, además, accesible para todos los jugadores.

WRC 9

7.9

Gráficos

7.2/10

Sonido

8.3/10

Jugabilidad

8.2/10

Duración

7.8/10

Online

8.0/10

Lo mejor

  • Los clubes
  • Conducción exigente, pero divertida
  • Variedad de modos de juego
  • Motor de iluminación
  • Climatología variable

Lo peor

  • Demasiado similar a WRC 8
  • Sigue sin haber modo rally
  • Solo 30fps
Publicado enAnálisisConducción

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