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Análisis de The Last of Us Parte II

Desarrollador: Naughty Dog
Distribuidor: Sony
Plataformas disponibles: PlayStation 4
Versión analizada: PlayStation 4
Fecha de lanzamiento: 19 de Junio de 2020
Textos/Voces: Español/Español

Hay juegos que marcan una época, indudablemente de que, a gusto personal, puedan gustar más o menos. The Last of Us, sin duda, es uno de ellos, y es que la aventura de Joel y Ellie se convirtió automáticamente en uno de los juegos mejor valorados en su historia, tanto por prensa como por jugadores, cuando salió a la venta, en el ya lejano año 2013 para PlayStation 3. Naughty Dog se atrevió con una nueva IP que contaba con una buena jugabilidad (simple, pero efectiva), unos gráficos espectaculares para la época y unos personajes bien marcados que daban lugar a una historia para recordar, aunque también para continuar.

Han pasado 7 años, pero, por fin, la saga The Last of Us continua su historia.

The Last of Us Parte II es uno de esos juegos que gusta analizar, ya que uno sabe que su recuerdo no caerá en el olvido, pero también de los más difíciles, ya que es una saga que ha calado hondo en muchos jugadores, lo que hace que la sensibilidad sea mayor. A estas alturas, seguramente, alguien que llegue a este texto ya habrá leído múltiples análisis (así que es muy de agradecer el interés en leer lo que tengo que decir sobre el juego) e incluso es posible que ya se haya terminado el juego, pero, al igual que con la primera parte, The Last of Us Parte II no acaba con los créditos, y su mundo, y su historia, da para muchas opiniones y conversaciones. Prueba de que no estamos ante un juego cualquiera.

Después de los hechos del primer juego, y especialmente de su final (que lógicamente no voy a destripar) no veían con buenos ojos la posibilidad de una entrega, mientras que otros esperaban con ansia la continuación de las andanzas de Joel y Ellie. La historia cautivó a propios y extraños gracias a los personajes y a cómo se forjó su relación en medio de un mundo apocalíptico. Al final, Naughty Dog es una empresa, y una secuela era cuestión de tiempo.

La historia de The Last of Us Parte II transcurre 5 años después del primer juego. Ellie ahora tiene 19 años y Joel está más envejecido. Ambos viven en el condado de Jackson (Wyoming) tratando de llevar una vida normal, olvidando los hechos del primer juego o, al menos, adaptándose a su nueva vida, más tranquila. Aquí entran en escena nuevos personajes como Dina o Jesse, y también algunos clásicos como Tommy. Todo lo que podíamos esperar de The Last of Us está presente, con unos personajes sublimes, que evolucionan a lo largo de la aventura a la vez que el jugador ya que, más que nunca, el jugador se siente parte de la misma y es capaz de empatizar más que nunca a través del mando. El juego pone al jugador en situaciones difíciles, tanto jugablemente como en las espectaculares secuencias de vídeo. Hay muchos, muchísimos momentos capaces de dejar al jugador con la boca abierta o hacer que sea imposible soltar el mando y es un éxito de Naughty Dog. Eso sí, tenemos algunos altibajos y decisiones discutibles. Sin duda, estamos ante el juego más arriesgado de Naughty Dog y uno de los más arriesgados que he jugado nunca (quizá el que más). Toda una muestra de valentía del estudio. Una vez jugado, es posible entender las quejas y el enfado de algunos jugadores, aunque también las alabanzas infinitas de otros. Es una historia personal, que cada jugador debe interiorizar y que, a buen seguro, hará reflexionar. No me estoy refiriendo a la ridícula polémica por el contenido LGTBI en el juego (que lo hay, ¿y?), ya que dudo que las quejas vayan por ahí (o al menos no en gran parte). Sobre esta polémica, que ridículamente sigue siendo noticia, solo puedo recomendar este artículo del gran Jose L. Ortega, que lo explica a la perfección. Eso sí, no hay duda de que sigue habiendo jugadores que viven en otro siglo.

Realmente es muy, muy difícil hablar de la historia del juego sin destriparla, por lo que, por respeto a los jugadores que no lo hayan empezado, no voy a comentar nada más sobre ella a nivel argumental, aunque a buen seguro traerá cola. Personalmente, agradezco a Naughty Dog que intente innovar y no opte por el camino fácil, aunque, a decir verdad, en ocasiones me he sentido algo fuera del juego e incluso diría que sobran algunas horas. No es que el juego se haga largo, ya que consigue entretener de sobra en las aproximadamente 25 horas que dura, pero da la sensación de que Naughty Dog ha puesto un excesivo énfasis en justificar ciertas decisiones arriesgadas.

Ellie ahora es más adulta, así que The Last of Us Parte II también lo es. Los escenarios del juego, salvo en contadas ocasiones, resultan de lo más deprimentes y oscuros en general. La violencia, además, resulta de lo más explícita, lo que puede llegar, incluso, a incomodar al jugador en ciertas escenas. Una violencia que, eso sí, se puede decir hasta cierto punto que es opcional, ya que las posibilidades jugables que ofrece el juego son casi infinitas, y en todo momento podemos tomar la decisión de cómo afrontar un enfrentamiento. Si optamos por el sigilo veremos un sistema muy similar al de la primera parte, por lo que tendremos que evitar ser vistos en todo momento, ocultándonos detrás de objetos o despistando a los enemigos lanzando ladrillos o botellas para hacer ruido. Se ha incluido como novedad la acción de arrastrarse por el suelo, con la que seremos menos visibles, pero también más lentos. En los mapas siempre suele haber, además, algún hueco en el que adentrarnos en el edificio sin ser vistos o en el que rodear al enemigo. Hay que buscar bien las oportunidades. Cierto es que los enemigos suelen repetir patrones de movimiento (especialmente humanos), por lo que la estrategia de observar, esconderse y esperar a que el enemigo pase a nuestro lado resulta casi infalible. Una estrategia que no funciona siempre, ya que algunos enemigos humanos cuentan con unos nuevos amiguitos perrunos que pueden rastrear nuestro olor y seguir el rastro.

Por supuesto, podemos optar por la vía más «animada» y optar por la acción (y puede que no nos quede más remedio dada la situación si no tenemos salida o nos descubren). En este caso contamos con un gunplay bastante bueno, aunque algo sobrio. La acción resulta algo seca, dejando claro que debe ser el último recurso. Eso sí, Naughty Dog no ha dejado de lado esta parte, y contamos con varias armas que, además, podemos mejorar a nuestro gusto en las mesas de trabajo. El cambio entre armas resulta algo lento (realista, aunque es difícil verlo en un videojuego), aunque podemos añadir espacios para el cambio de arma «rápido» (que sigue siendo lento). Contamos, además, con diversas armas cuerpo a cuerpo para cuando la cosa se ponga fea, aunque estas tienen una vida limitada. En los enfrentamientos cuerpo a cuerpo podemos hacer uso del nuevo movimiento de esquiva, que permite que evitemos algunos golpes si pulsamos el botón en el momento justo. Es importante dominar esta técnica, ya que nos puede salvar de algún que otro apuro (especialmente en alguna que otra lucha). En todo caso, parece obvio que The Last of Us Parte II está orientado a jugar con sigilo.

Con estas opciones, tenemos una jugabilidad excelente, quizá de lo mejor que hemos visto esta generación (junto a Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, pero repetir tantas situaciones) en cuanto a las posibilidades que nos brinda y a la variedad de situaciones. Esto, además, se consigue gracias a los distintos tipos de enemigos que nos encontramos durante la aventura. Por supuesto, tenemos los infectados, que vuelven a protagonizar los momentos de máxima tensión, aunque hay que decir también que han perdido tanto protagonismo como dificultad, ya que ahora, por ejemplo, podemos acabar fácilmente con un chasqueador con el cuchillo. Tenemos también nuevos invitados a la fiesta, como los tambaleantes, enemigos más duros que tienen la fea costumbre de soltar gases si estamos cerca. Pero durante la aventura los verdaderos enemigos (o al menos los que protagonizan la mayor parte de enfrentamientos) serán los humanos, donde existen dos bandos. Por un lado tenemos los Lobos, que cuentan con algunos exmiembros de los Luciernágas, y por otro lado los Scars (o serafitas), una secta… y luego, claro está, estamos nosotros en medio de todos ellos. A pesar de ser humanos todos, ambos bandos actúan de forma muy diferente, y hay que conocer al enemigo muy bien para conocer sus puntos débiles y fuertes, ya que la inteligencia artificial no nos pondrá las cosas nada fáciles. Por suerte, podremos mejorar a nuestra protagonista si conseguimos los distintos libros de supervivencia que nos abren nuevas posibilidad y, claro está, fabricar recursos con los objetos recogidos en el mapa.

La necesidad de recolección nos lleva a vernos casi obligados a rastrear casi cada rincón del mapa para fabricar botiquines, munición o bombas. Estos objetos se hacen prácticamente imprescindibles para superar la aventura (que, dicho sea de paso, no tiene una dificultad especialmente alta) por lo que nos tocará recorrer a conciencia los mapas. Dada la variedad y la belleza (aunque sea lúgubre) de los mapas no se puede decir que sea una tarea aburrida, aunque sí que es cierto que puede hacer que el ritmo de juego baje en exceso.

El mapa, sin duda, era una de las grandes preocupaciones de algunos jugadores (entre los que me incluyo) ya que la moda del mundo abierto ya ha conseguido cargarse sagas (o al menos ver cómo sus últimas entregas han perdido calidad) como Metal Gear Solid o Metro Exodus. Por suerte, Naughty Dog no ha caído en esta dichosa moda. The Last of Us Parte II tiene más libertad que el primero, pero lo hace de forma casi natural, gracias a la mejor movilidad de nuestra protagonista, aunque al final la inmensa mayoría del juego transcurre de forma totalmente lineal. Si vemos algún camino, posiblemente encontremos algún objeto para recolectar, pero no un nuevo camino. Esto es así en casi todo el juego, aunque también contamos con una sección más abierta, en donde podremos decidir el destino libremente. Tenemos un mapa enorme y distintas ubicaciones pero, lejos de apostar por el exceso de indicadores y relleno al que nos tienen acostumbrados los mundos abiertos, en Naughty Dog han optado simplemente por un mapa en papel en las manos de Ellie, y ella misma va marcando las ubicaciones completadas y el camino a seguir. Realmente funciona muy bien y encaja muy bien en el mundo, tanto, que se echa de menos alguna sección similar más.

The Last of Us salió al final de la generación de PlayStation 3 y consiguió aprovechar la máquina como pocos juegos habían hecho y si, Naughty Dog lo ha vuelto a hacer. Gráficamente estamos ante lo más bruto que se ha visto nunca en consola. Realmente resulta sorprendente lo que han conseguido hacer con «solo» una PlayStation 4 (Pro, en mi caso). El modelado de los personajes es sobresaliente, contando con todo lujo de detalles y unas impresionantes animaciones faciales (especialmente crudas en las ejecuciones). Todas las animaciones resultan de lo más naturales y hacer sentir «vivos» a los personajes. Los escenarios, por su parte, rallan como poco al mismo nivel, con todo lujo de detalles. El sistema de iluminación dota de mayor realismo a los escenarios, e incluso se permite lujos como los rayos de sol a través de las hojas. Además, los efectos gráficos acompañan a la perfección y los pequeños detalles, como las salpicaduras de sangre redondean un apartado técnico que pocos podían soñar al inicio de la generación. Para rematar, el apartado sonoro también está a la altura, con la banda sonora compuesta con Gustavo Santaolalla. Especialmente memorables resultan los momentos con la guitarra, el nexo de unión entre Ellie y Joel, Por supuesto, el juego viene perfectamente doblado al español.

The Last of Us Parte II es una secuela más que digna de uno de los mejores juegos de la historia, incluso con las arriesgadas decisiones tomadas por Naughty Dog. De hecho, quizá gracias a estas decisiones tendrá un lugar en la historia una vez pase el tiempo y se vayan asimilando ciertas cosas. A día de hoy, tenemos un juego con una jugabilidad excelente, el mejor apartado técnico visto en consola y una historia arriesgada, aunque es posible que no consiga enganchar en ciertas partes. Si que pienso que The Last of Us Parte II en 2020 es peor juego de lo que fue The Last of Us en 2013, aunque es algo normal más o menos siendo el primero un juego tan redondo, pero la nueva aventura de Joel, Ellie y compañía vuelve a estar entre los mejores títulos de la generación sin duda, y hacen que PlayStation finalice una generación más en la cumbre. De nuevo gracias a Naughty Dog.

The Last of Us Parte II

9.1

Gráficos

9.8/10

Sonido

9.5/10

Jugabilidad

9.5/10

Historia

7.8/10

Duración

9.0/10

Lo mejor

  • Gráficamente es lo mejor que se ha visto en consola
  • Jugabilidad excelente
  • La historia consigue atrapar casi todo el tiempo
  • La humanidad de los personajes
  • La sección abierta encaja a la perfección

Lo peor

  • Ciertas decisiones pueden no contentar a los jugadores
  • Le sobran algunas horas
  • No incluye multijugador
  • La historia se podría haber contado mejor
Publicado enAcciónAnálisis

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