Saltar al contenido

Ha sido un placer haber formado parte de Stardew Valley

Enero de 2018, ¡ofertas de juegos! Mi cerebro decía que no debía comprar más juegos, ya que tenía (y tengo) muchos pendientes… ¡pero está de oferta! Así que cayeron unos cuantos… cómo no. Entre ellos estaba un juego para mi desconocido (más allá de haber leído algo en fotos), recomendando por algún compañero pero no se, no me acababa de llamar. ¿Un juego de gestionar una granja? Pintaba a rollo, pero bueno, estaba de oferta, así que Stardew Valley pasaba a engordar la lista de juegos de mi Nintendo Switch, y ahí se quedo parado mucho tiempo.

Casi dos años en el menú de Nintendo Switch sin hacerle mucho caso. Siempre había mejores opciones, más divertidas, más accesibles o que me apetecían más. Por fin, llegó la navidad pasada, y tocaba ir al pueblo, así que había que hacer una selección de juegos para llevarme. Esta época es ideal para probar juegos, al ser especial (muchos viajes y poca estabilidad para jugar), así que era el momento perfecto para, caso 2 años después, arrancar Stardew Valley y así comprobar que realmente me había equivocado al comprarlo y pasar a otra cosa.

Así, al arrancar el juego me encontré con una pequeña casa con terreno en el que comenzar con mi huerto. El mapa, al inicio, resulta algo complicado de seguir, principalmente por lo desconocido de todo. Tenemos un pueblo muy cerca, la mina, tiendas, vecinos… de hecho, una de las primeras tareas del juego es la de saludar a 28 personas. En estos primeros momentos de «tanteo» tocaba mirar el mapa continuamente para encontrar el camino de vuelta. Las primeras visitas al pueblo se aprovechaban para comprar algunas semillas con el presupuesto inicial con el que arrancar la granja.

Para plantar semillas correctamente hay que despejar el terrero y, por supuesto, pasar la azada para remover la tierra y así poder plantar la semilla. Además, hay que regar a mano con la regadera facilitada, cuya agua es finita y necesita ser recargada. La verdad es que en estos primeros momento pensaba que el juego podía llegar a hacerse algo repetitivo. Es decir, en mi cabeza pensaba que el juego únicamente consistiría en un ciclo infinito de comprar semillas, preparar terreno, regar, recolectar para sacar dinero, comprar más semillas, regar, recolectar para sacar dinero para más semillas, comprar semillas… No me estaba aburriendo… pero no le daba mucha vida a Stardew Valley. Más de 60 horas de juego después, creo que está claro que me equivoqué.

El artículo no pretende ser ningún análisis del juego. Salió en 2016 y seguro que están más que leídos. Tampoco quiero «vender» el juego a nadie. Simplemente me gustaría rendir homenaje a uno de los juegos que más me ha divertido en los últimos años, y eso que he jugado a muchos.

El juego va evolucionando de forma muy sutil, de forma que casi no nos damos cuenta de nuestros propios avances y de evolución de nuestra granja. En los primeros compases tendremos misiones que nos guiarán por todo lo que podemos hacer en el juego y las diferentes opciones para evolucionar. Tendremos que plantar nuestra primera hortaliza: una Chirivía (cuyo nombre, por cierto, no había escuchando nunca). Además en una de las misiones un personaje nos regalará la caña de pescar, tendremos que construir un corral… así, a los pocos días de juego ya tendremos nuestro huerto preparado, la caña de pescar, relación con los vecinos y un corral con animales. La vida en Stardew Valley arranca.

A estas alturas seguramente Stardew Valley ya había despertado mi curiosidad de jugador, pero no por lo desconocido o lo emocionante, sino, en mi opinión, por lo amigable e inocente que resulta que, unido a la constante evolución, hace que el jugador, como fue mi caso, se enganche de forma irremediable. La base del juego es la granja sí, pero la libertad es total y absoluta. Podemos dejar el terreno como nos plazca, plantar lo que queremos (siempre respetando los cultivos de cada estación, este es un juego serio) y gastar el tiempo bien. Tiempo que, por cierto, es limitado, ya que el personaje necesita dormir para recuperar salud y energía (que se gasta al arar o pescar, por ejemplo). Tenemos libertad relativa a la hora de elegir la hora de dormir, ya que nosotros decidimos la hora de ir a la cama (teniendo en cuenta que a más hora de sueño más reparador), o al menos así es hasta las 2AM, momento en el que el personaje se quedará dormir en cualquier punto.

Esta limitación hace que tengo que planificar el día con antelación, incluyendo la rutina habitual (especialmente en las primeras horas de juego) como regar o recoger la producción diaria, lo que reduce el tiempo total. Así, lo normal es irse a la cama con algo por hacer, lo que hará que queden cosas por hacer para el día siguiente y, claro está, está feo dejarlas para otra sesión de juego… por lo que adelante, ¡vamos a por otro día! Así, el juego va enganchando poco a poco, ofreciendo al jugador además pequeñas recompensas o incentivos que van evolucionando con la partida y que «obligan» a seguir jugando.

Por si fuera poco, también podemos relacionarnos con los vecinos. Cada uno tiene su propia personalidad y tocará ganárselos poco a poco, a base de misiones o de regalos… siempre teniendo en cuenta los gustos personales de cada uno y la limitación de 2 regalos por semana. Quién sabe, igual hasta podemos encontrar el amor en Stardew Valley.

En este artículo, cuando lo pensé, quería explicar por qué Stardew Valley me ha gustado tanto y por qué ha sido un juego especial pero, ahora que lo pienso, no lo se. Son pequeños detalles que hacen que el juego enganche pero que, además, se le coja cariño, que es algo mucho más difícil de hacer. No soy capaz de explicarlo no, pero al menos me ha quedado un artículo para dar las gracias por permitirme ser uno más de Stardew Valley.

Publicado enArtículos

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies