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WRC 8

Desarrollador: Kylotonn
Distribuidor: Bigben Interactive
Plataformas disponibles: PC, PlayStation 4 y Xbox One (Nintendo Switch octubre)
Versión analizada: PlayStation 4
Fecha de lanzamiento: 5 de septiembre de 2019
Textos/Voces: Español/Español

Kylotonn vuelve a la saga WRC después de un «parón» después de resucitar una saga mítica con V-Rally 4 (con un resultado mejorable, tenéis un completo análisis hecho por alguien muy majo en IGN España). La octava edición de WRC es la cuarta del estudio francés, de momento con resultados algo decepcionantes, aunque algo parece cambiar en este WRC 8.

Es obvio que en Kylotonn deben estar acostumbrados a estar a la sombra de Codemasters, no obstante, se «enfrentan» a los creadores del mítico Colin McRae Rally. Tanto las anteriores entregas de WRC como el mencionado V-Rally 4 han quedado muy atrás de sus rivales directos y ya os podemos adelantar que WRC 8 no llega al nivel de DiRT Rally 2.0 en algunos aspectos, pero, por fin, consigue acercarse, e incluso superarlo en otros. ¿Se están poniendo las pilas por fin?

WRC 8 es el título oficial del Campeonato Mundial de Rally que, si bien no pasa por su mejor momento en cuando a audiencia ni mucho menos, sigue siendo un gran atractivo, principalmente por la cantidad de contenido que incluye. Además de la categoría reina, el WRC, el juego incluye la WRC 2 y la Junior WRC, lo que suma unos 10 coches base, cifra no excesivamente impresionante, pero que, si contamos equipos y pilotos, da un total de unas 50 equipos diferentes, a los que hay que sumar los 4 coches bonus. Pero si hablamos de cifras, la gran baza de WRC 8 son sus tramos, con un total de más de 100 diferentes repartidos entre los 14 rallies oficiales de la temporada 2019. Sin duda, hablando únicamente de cifras, estamos ante el juego más completo, pero no solo por su cantidad, sino también por su calidad.

Los vehículos, lógicamente, cuentan con los patrocinadores y pegatinas oficiales del campeonato real y, a su vez, los pilotos tienen los monos y cascos personalizados y completamente reconocibles (con nuestro Dani Sordo a bordo de su Hyundai i20 Coupe WRC presente). Por su parte, los tramos directamente son lo mejor de WRC 8 (aunque con truco, que ahora comentaré). Todos ellos son oficiales y están sacados del correpondiente rally real. Esto se nota en la ambientación, única en cada uno y bien diferenciada, pero también en la variedad de curvas, situaciones y elementos diferentes que nos encontramos por el camino: chicanes, casas cerca de la pista, ríos, puentes, tramos anchos, baches, saltos, zonas entre árboles… toda una delicia para los fans del género. Divertidos, realistas y exigentes a partes iguales. Pero esto tiene un precio, y es que al ser tramos oficiales, la flexibilidad es mucho menor… y eso da lugar a que la gran mayoría de tramos sean totalmente reciclados de WRC 7. He visto algunas partes nuevas en Gales por ejemplo, pero rallies como el de Calatuña o Portugal repiten cada curva. Esto es un pero para los jugadores que más horas dedicaron a la pasada entrega, ya que habrá demasiadas partes conocidas. Es el precio a pagar por la licencia. Algo similar a lo que ocurre con los títulos de Formula 1 año tras año. Con todo, estamos ante los que son, posiblemente, los mejores tramos visto en un título de rally en los últimos años. Toda una delicia.

Estos tramos, además, son más disfrutables que nunca gracias a las mejores en la jugabilidad y físicas. Al fin parece que Kylotonn va encontrado solución a uno de sus principales problemas históricamente, que es el peso de los coches. En WRC 8 los coches se sienten pesados, y no tenemos la sensación, como en anteriores entregas, de que van flotando por la pista. Gracias a esto, y al mejorado sistema de físicas, notamos también mucho mejor las reacciones del coche y los elementos de la pista. La reacción se siente natural en todo momento y las diferencias entre terrenos son bastante palpables, con el mayor agarre del asfalto y el exceso de subviraje en la nieve, que nos obliga a extremar las precauciones. Sí que he echado en falta notar más las irregulares de la pista, como baches o especialmente algunas piedras relativamente grandes en la pista, que atravesamos sin más la mayor parte de las veces.

Mención especial merecen los efectos climatológicos, que incluyen climatología variable y que pueden variar el curso de una etapa completamente. La pista se siente mucho más pesada en mojado por ejemplo, y puede costarnos algún accidente grave o incluso el abandondo, ya que no tenemos la dichosa opción de rebobinar y subsanar el error. Como mucho podremos reiniciar la etapa completa e incluso eso es limitado, ya no podemos reiniciar la etapa de forma indefinida. Todo un acierto que consigue transmitir al jugador toda la emoción y el riesgo de la conducción en rally.

Estas mejoras en las físicas y la jugabilidad se traslada, claro está, al mando cuando estamos el plena faena. Los vehículos reaccionan mejor y la dirección es más sencilla al tener, ahora sí, reacciones más naturales. No quiere decir que el juego sea fácil ni mucho menos, pero al menos la dificultad ahora se centra más en los propios tramos que físicas poco reales. Los distintos terrenos también se notan en el mando a la perfección con un gran uso de la vibración del mando. Como suele ser habitual en el estudio, WRC 8 entraría en la categoría de «simcarde», títulos que se alejan de la simulación pura y dura en favor de una buena jugabilidad y accesibilidad para todos los públicos (por supuesto, también contamos con ayudas personalizables), y lo hace muy bien.

El juego se maneja muy bien con mando pero, obviamente, el uso de volante mejora, y mucho, la experiencia. Se nota que Kylotonn ha hecho énfasis en este aspecto, y nada más arrancar el motor notamos un Force Feedback mejorado. Si bien es posible que echemos en falta algo más de intensidad, la fuerza es correcta y, especialmente, notamos mucho más no solo la pista, sino el propio vehículo y su estado actual (jugar con un pinchazo en un neumático, por ejemplo, es toda una odisea). La vibración juega un papel fundamental, mucho más importante que con el mando. La sensibilidad del volante hace que el manejo sea más preciso, lo que se nota especialmente en curvas rápidas y en el contravolante en curvas cerradas, algo que se transmite inmediatamente al cronómetro, siendo más fácil arañar algunas décimas.

Estas décimas nos vendrán muy bien en el modo Carrera, el modo principal de este WRC 8. El estudio ha querido renovar este modo y, aunque en esencia es lo mismo de siempre, empezar en categorías inferiores (desde Junior WRC) e ir subiendo hasta la categoría reina (WRC), lo ha notado de una parte de gestión que lo hace más interesante que nunca. Además de pilotar, tendremos que gestionar un equipo, y esto incluye tanto al personal del mismo como el desarrollo del coche y del propio equipo. Con los puntos obtenidos al subir de nivel desarrollaremos todo el I+D (repartido en 4 grupos de desarrollo), mientras que los miembros del equipo tendrán un salario si queremos hacer uso de sus servicios. A cambio, lógicamente, obtendremos mejores recompensas, como menor coste de reparación o mejores eventos entre pruebas. Para la gestión de eventos tenemos un calendario en el que seleccionar el evento deseado de entre los disponibles entre rally y rally, tenemos eventos que nos darán más reputación de cara a otros equipos, entrenamientos en los que marcar el mejor tiempo o eventos extremos en los que… sobrevivir, entre otros. Cada uno nos reporta diferentes beneficios que bien pueden ser reputación, experiencia y/o dinero para gastar, aunque también tendremos que pagar una tarifa en algunos de ellos para acceder. Por el camino, además, tendremos que revisar correos y, si lo hacemos bien (o muy mal) revisar las ofertas que tengamos sobre la mesa. Sin reinventar la rueda, el modo Carrera resulta variado y divertido.

Queda claro que el modo Carrera es un acierto de WRC 8… pero a su vez llegamos al que, posiblemente, sea su mayor punto débil. Y es que más allá de este modo principal no hay mucho más. Incomprensiblemente, Kylotonn no ha incluido algo tan simple como un modo rally en el que correr un rally completo, por ejemplo. Sí que tenemos un modo Temporada, que en esencia es idéntico al modo Carrera, sin la parte de gestión. Por supuesto, podemos correr una etapa individual, hacer un desafío en el que marcar un tiempo en la clasificación online o apostar por el multijugador, que nos permite correr una etapa con otros jugadores, o al menos con su tiempo, ya que no veremos al rival. Al menos, eso sí, tenemos un modo a pantalla partida, que siempre es de agradecer y los eSports.

La evolución de WRC 8 se nota también en el apartado técnico. Los primeros vídeos prometían una gran mejora en este aspecto y, si bien no ha sido todo lo que esperábamos, el juego se ve muy bien. La gran evolución radica en el motor de iluminación, que funciona a las mil maravillas y produce algunos efectos más que notables. Los tramos, por su parte, se benefician de estar basados en tramos reales y vemos algunos de ellos con multitud de elementos a los lados de la pista, e incluso la misma pista no peca de ser plana, como si fuera una alfombra. Los tramos de tierra más extremos se sienten sucios, con multitud de imperfecciones y piedras. Justo como debe ser. En estos tramos más recargados es donde mejor luce WRC 8, en gran parte porque la cantidad de elementos en pantalla impide ver la realidad, y esto es, texturas mediocres y algunos modelados que, simplemente, no están a la altura. Los coches tienen un modelado notable, sin más, pero elementos secundarios como pueden ser las piedras, son bastante pobres en multitud de ocasiones.  Todo esto, además, resulta especialmente grave si tenemos en cuenta que el juego va a tan solo 30fps, estables eso sí, pero da la sensación de que podría haber dado bastante más de sí. El sonido, por su parte, cumple, con un sonido de vehículos notable (aunque le falte contundencia). Los efectos de sonido si rallan a buen nivel, especialmente en grava, donde incluso escuchamos los golpes contra la carrocería. El copiloto está completamente doblado a nuestro idioma y ha ganado e entonación, sin ser nada del otro mundo. La banda sonora, eso sí, pasa totalmente inadvertida.

WRC 8 me ha encantado, es innegable. Hace muy bien lo importante, que es divertir mediante una buena jugabilidad, tanto con mando como con volante. El modo Carrera resulta atractivo y tiene un toque extra de variedad respecto a lo que estamos acostumbrados. Los tramos reales son de lo mejor visto en un juego del género y el apartado técnico incluso resulta vistoso en ocasiones. Parece que en Kylotonn tenían claro donde mejorar y lo han hecho, aunque por el camino han descuido otros factores como elementos gráficos o modos de juego, lo que hace que el juego todavía no llegue al olimpo del género. En todo caso, un salto de calidad de la saga, que da esperanzas a los jugadores. Jugadores, siempre que sean amantes del género, que no deberían perderse este WRC 8.

WRC 8

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8

Gráficos

7.0/10

Sonido

8.0/10

Jugabilidad

9.0/10

Diversión

8.5/10

Duración

8.0/10

Online

7.5/10

Lo mejor

  • Jugabilidad y motor físico mejorados
  • El modo Carrera engancha de lo lindo
  • La pista se siente a la perfección en el mando/volante

Lo peor

  • No podemos correr un rally completo suelto, ¿por qué?
  • El apartado técnico no está a la altura en ocasiones... y eso que solo va a 30fps
Publicado enAnálisisConducción

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