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¿Cuando la versión 1.0 dejó de ser la final?

Tranquilos, solo es la versión 1.0.

Esta es una frase que leí en un conocido foro estos días con motivo del lanzamiento de la versión 1.0 de Assetto Corsa Competizione (cuyo análisis propio tenéis en IGN España). La frase me llamó muchísimo la atención ya que dio lugar a un debate bastante interesante, sobre si la versión 1.0 es la versión final o tan solo es eso, la versión 1.0.

Creo que sí, estamos todos de acuerdo que «gracias» a internet es difícil que un juego llegue a tener versión «final», en el sentido de que dicha versión esté totalmente cerrada. Bien sea mediante actualizaciones, parches o contenidos descargables, el juego está continuamente en movimiento, y lo que viene el disco, si es que lo hay, es tan solo una imagen temporal. Una imagen que posiblemente nunca lleguemos a ejecutar. Actualización del día 1, ya sabéis.

Esto parece algo estándar hoy en día y está más que aceptado, pero no deja de ser curioso que, si un juego sale cargado de bugs o incompleto,  sean los propios jugadores los que dejen su lado crítico y entre en el autoconvencimiento de que «es solo la versión 1.0». ¿Dónde queda el espíritu crítico? Y no me refiero a estar con el cuchillo entre los dientes buscando fallos donde es posible que ni los haya, me refiero a exigir un mínimo de calidad a un producto que se supone terminado y que, además, es cobrado como tal.

Este conformismo del jugador es conocido por las empresas, lo que da lugar a procesos de calidad nefastos bajo la premisa del «ya lo arreglaremos».

Lejos quedan los tiempos preinternet, en los que cuando un juego pasaba a estado Gold significaba, de verdad, que estaba terminado y era perfectamente jugable nada más meter el disco en la consola. Sin actualizaciones de día 1, sin dlc e incluso, lo más sorprendente quizá, ¡sin bugs! Es difícil olvidad casos como el de Assassin’s Creed: Unity, uno de los mayores fracasos que se recuerdan en un lanzamiento, que da hasta para casi media hora de vídeo lleno de bugs. ¿Qué hubiera pasado si se hubiera lanzado hace 3 generaciones?

Otro lanzamiento fallido fue el de Driveclub, título que llegó sin gran parte del contenido anunciado, con una versión recortada y con errores contantes en los servidores. Con el paso del tiempo, eso sí, logró convertirse en uno de los mejores de conducción arcade de PlayStation 4… pero era tarde, y el daño ya está hecho y, en marzo de este año, se anunció la retirada del juego de PS Store y el cierre de los servidores.

En el caso de Assetto Corsa Competizione, el juego ha llegado recientemente a su versión 1.0, que viene bajo el brazo con una subida de precio hasta el precio final… pero el juego dista mucho de ser final. No incluye el prometido editor, el matchmaking no es el esperado y el soporte para VR ha desaparecido misteriosamente de la ficha del juego en Steam. ¿Realmente esto es aceptable y nos tenemos que quedar con que «solo es la 1.0«?

Quizá sea el hecho de que mi profesión se basa en la calidad del software (aquí está mi LinkedIn), pero estas prácticas me parecen inadmisibles. No concibo lanzar una versión 1.0 plagada de bugs o con contenido sin incluir. Una versión 1.0 es, y debe seguir siendo, la versión final de un producto. Obviamente después se puede, y se debe, mejorar, pero eso no puede servir como excusa para ofrecer un producto deficiente.

Al final tenemos productos igual o más caros que hace unos años, con menos contenido y con menos calidad. Lo siento, pero a mi no me vale el «Tranquilos, solo es la versión 1.0«.

Publicado enArtículosOpinión

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