Fallout 76

Desarrollador: Bethesda 
Distribuidor: Bethesda
Plataformas disponibles: Xbox One, Playstation 4, PC
Versión analizada: PC
Fecha de lanzamiento: 14 de noviembre de 2018
Textos/Voces: Español/Español

Hemos esperado un poco. Dado un margen de tiempo para que pudieran salir los primeros análisis. Y coincidimos con el resto de medios. Fallout 76 es un desastre. Hemos jugado al último juego de Bethesda, en su versión de PC, y las sensaciones que nos ha transmitido no son nada buenas. Bien podríamos copiar y pegar las impresiones que tuvimos de la BETA porque poco ha cambiado. Sin embargo, tras jugarlo detenidamente, vamos a explicar por qué Fallout 76 es uno de los mayores pufos de 2018.

Un giro innecesario a la saga

Cuando Fallout 76 se presentó en el pasado E3, pasó como en cualquier nuevo juego que se anuncia: una tremenda expectación por parte del público. Pero una vez tomada la noticia en frío el sentimiento fue generalizado. ¿Era necesario un Fallout online? La respuesta es un rotundo “no”. Cuando se presenta un juego ya estamos acostumbrado que las primeras imágenes mostradas siempre van a ser mejores que el resultado final. Y lo que se vio en el E3 ya olía a muerto.

Una vez que el juego se ha lanzado al mercado los peores presagios se han cumplido. Fallout 76 es un juego flojo e innecesario. Sin querer parecer alarmista -en serio, no queremos- el último juego de Bethesda es la puntilla que marca el fin de la saga Fallout tal como lo conocemos. No porque se hayan cargado la franquicia, sino porque desde Fallout 4 se van notando síntomas de agotamiento que debían haber sido corregidos es este nuevo título. Y no solo no lo han hecho. Sino que tenemos un juego peor planteado que todos los anteriores. Su historia no es para nada interesante. Si a esto le añadimos que las mecánicas son exactamente iguales a lo ya visto en el pasado, nos encontramos que el único atractivo es que sea online. Pero hasta este punto queda como anecdótico debido al mal planteamiento del juego.

Explorando Appalachia

En Fallout 76 nos ponemos en la piel de un morador del Refugio 76. Este bunker creado por Vault-Tec fue construido para la conmemoración del 300º aniversario de la fundación de Estados Unidos. Tu misión esta vez es cumplir con el Día de la Reclamación o lo que es lo mismo, reconstruir el país tras una guerra nuclear. En esta ocasión nos situamos en el año 2102, por lo que cronológicamente, Fallout 76 es el primer juego de todos. Aquí nos encontramos con una recreación de Virgina Occidental llamada Appalachia. La ambientación de este Fallout es completamente diferente a las vistas con anterioridad. Nos encontramos con amplias zonas boscosas. Sí, vegetación. Y es que el escenario que se nos plantea desde el primer momento del juego bien valdría para hacer un picnic. Nada más salir del refugio los árboles y colores otoñales predominan en el paisaje. Esto contrasta con todo lo visto anteriormente, donde el mapeado se asemejaba más a un yermo destruido por bombas nucleares. Aquí parece que la guerra atómica haya pasado de largo, pero no es así. En esta ocasión se ha querido fragmentar el mapa en zonas bien diferenciadas. En cada una de ellas predominan distintos elementos que forman un conjunto, como zonas mineras o terrenos devastados. Todas ellas con sus correspondientes enemigos. Se trata de algo muy común en los juegos en línea para así distinguir áreas por nivel de dificultad. Aunque como venimos diciendo, las zonas boscosas y con vegetación predominan por encima de todo, por lo que el juego abandona los entornos grises para dar paso a una paleta de color algo más llamativa encabezada por los tonos marrones. Por raro que pueda parecer, al juego le sienta bien este cambio. Sí es cierto que no da la sensación de estar en un territorio post apocalíptico. La idea es que el jugador pueda corromper una determinada zona del mapa lanzando una bomba nuclear y la convierta en una auténtica zona de guerra. Hablaremos más adelante del uso de estas armas.

Uno de los puntos más fuertes que tiene desde siempre la saga Fallout es su mapeado y cada una de las zonas para explorar. Cada porción de mapa está tratada de una forma que parezca una región entera, con sus secretos, historia y diseño particular. En cambio, en este nuevo Fallout 76, la sensación es que la región no está tratada con el mismo cariño que en los títulos anteriores. Lo primero es esa impersión de no estar en un sitio post nuclear. Lo segundo es la falta de ese aliciente que nos invite a explorar. En entregas anteriores ibas encadenando eventos, misiones o submisiones; hasta perder el hilo de cuándo empezó una y dónde acabó la otra. Alguien te daba un objetivo y hasta que entregabas la misión podían pasar horas, por el mero hecho de que la exploración era más importante que acabar la misión. Pero en esta ocasión el elemento de descubrir y explorar se desvanece. Principalmente porque la forma de enseñarnos el mapa cambia. Ya no accedemos a él a través del Pip-Boy. Esta vez la región la visualizamos por la representación de un mapa de carreteras, donde ya vienen marcados los puntos más relevantes en forma de iconos. Que nos pongan los puntos más importantes desde el primer momento del juego no tiene por qué ser negativo. Aunque puede chocar frontalmente con salir de un refugio tras años sin que nadie conozca qué queda en la superficie, sumado a los cambios que una guerra nuclear haya producido. A todo esto, hay que añadirle lo que consideramos como el tremendo error de la saga. La no inclusión de NPCs.

El mundo está tan sumamente vacío que la sensación de soledad es absoluta. Si Bethesda ha querido buscar esto, un 10 para ellos. Pero el caso es que estamos compartiendo servidor con más jugadores y ni así nos encontramos con gente. La magnitud del mapa y la limitación de jugadores en la misma partida, a unas treinta personas a la vez, hace que prácticamente juguemos solo todo el tiempo. Puedes hacer grupos, está claro, pero hay muchos obstáculos que más adelante describiremos.

Una nueva historia sin mucho que contar

Nadie se va a llevar las manos a la cabeza por afirmar que la historia no es el punto fuerte de los Fallout. Casi siempre partimos de un refugio, que por algún problema salimos de forma precipitada, para explorar un mundo que ya no se parece en nada al de antes. En Fallout 76 no iba a ser menos. Y esta vez también vamos en busca de otra persona. Como comentábamos antes, la historia de este título pasa por cumplir con el Día de la Reclamación, dicho de otra forma, reconstruir la región de Appalachia. La supervisora del Refugio 76 se ha adelantado y ha salido antes que tú, por lo que tienes que ir en su busca, no sin antes hacer todas las misiones que te va encargando por el camino. El problema es que la forma de ir hilando las misiones es solamente a través de holocintas o notas. Este es el principal problema del que adolece Fallout 76. Bethesda ha eliminado a cualquier personaje que no sea un jugador. No encontramos a ni un solo NPC, a excepción de algún robot con el que comerciar. No hay nadie que nos ponga en contexto sobre qué es lo que le ha pasado a la región. Ningún personaje con el que empatizar u odiar. Nada. Simplemente la línea argumental pasa por ir recogiendo trozos de papales y leerlos. O, en el mejor de los casos, escuchar una interminable holocinta. Hay veces en las que no puedes prestar atención a lo te cuentan, ya que, al ser un juego online, no existe la opción de “pausa”. Por lo que, en ocasiones, mientras se reproduce, tienes que lidiar con algún enemigo sin prestar atención a lo que se cuenta y buscar dicho fragmento de audio en el inventario para reproducirlo. Cosa que no es del todo fácil. Porque la gestión de objetos sigue siendo tan ineficiente como en los títulos anteriores. Siguiendo con la línea argumental, las misiones son tremendamente insípidas. No tienen alicientes. Lo peor que le puede pasar a un juego en línea es crear un arco argumental con misiones de recadero. Y en Fallout 76 lo han conseguido. La mayoría de las misiones es ir de un punto A hacia B, para después volver a A para completar. Otra variante es ir a un punto recolectar un número determinado de objetos y regresar al origen. Falta alicientes para seguir la trama, que según avanzamos va perdiendo interés.

Incluso de noche, el mapa de Fallout 76 no describe la desolación de los títulos anteriores

Si las misiones principales brillan por su desidia, las secundarias no iban a ser menos. La forma de activar alguna de ellas es toparse con alguna holocinta o papel. Nada de que alguien en apuros te cuente su historia y te pida ayuda. O seamos testigos de algún encuentro aleatorio. Se pierde así la esencia de las microhistorias de esta saga. Algo que en ocasiones eran incluso mejores que la trama principal. Todo está trazado para que hagas una misión y cobres la recompensa. No se ha cuidado la inmersión en la historia. Ni tampoco las consecuencias de hacer algo. Con Fallout 4 se acabó el sistema de karma, pero como en el resto de títulos, había decisiones que influían enormemente en el juego. Hasta tal punto que muchas de ellas eran irreversibles y vinculantes a la trama principal. No queremos decir que este juego no haya cuidado su historia. Hay mucho lore que afecta al universo Fallout. Pero es la forma de contarlo. La narrativa es nefasta. El modo elegido no propicia ni la inmersión ni, a veces, que te enteres de que está pasando. Ya que en un juego tan grande como este esperas que la historia fluya mientras juegas, no que tengas que parar tus acciones para leer o escuchar audios.

Un punto novedoso en este juego es la inclusión de eventos grupales. Parece que queramos atizar a este título hasta la muerte, pero no es así. Y es que este tipo de misiones son completamente aburridas y olvidables. Básicamente cada cierto tiempo se ilumina una ubicación en el mapa. Todo el mundo puede verla y viajar rápidamente allí si quiere. A partir de ese momento participas en un evento donde tienes que unir fuerzas con otros jugadores para conseguir un objetivo. La mayoría de estas quest siguen el mismo patrón: mata a ciertas oleadas de enemigos. O en su defecto: defiende la ubicación mientras llegan oleadas de enemigos. Es que la originalidad brilla por su ausencia. Hay infinitud de juegos actualmente de carácter online, con una variedad de misiones para aburrir. Si hasta se podían haber fijado en cómo lo hicieron ZeniMax Oline Studios con The Elder Scroll Online. ¡Si tenían un título en casa al que parecerse!

Los eventos aparecerán marcados en el mapa. En la imagen, alguien ha lanzado una cabeza nuclear

Un juego online para jugar solo

No tenemos que olvidar que Fallout 76 es un juego completamente online. Esto quiere decir que necesita conexión permanente a internet. Nosotros hemos probado la versión de PC. Pero si tienes consola prepárate para pagar por el juego más la suscripción de acceso a la red de turno. El carácter online de este juego pasa por la cooperación con otros jugadores para hacer misiones, compartir equipo o simplemente explorar Appalachia. Aunque el juego también está ideado para jugar el rol de un trotamundos solitario e ir solo durante toda la partida. Por mucho que choque esta última posibilidad en un juego en línea, será esta la que hagamos la mayor parte del tiempo. Ya que el apartado online y social es más que tosco.

Para empezar un punto positivo es que podemos ver a todos los jugadores en el mapa desde el primer momento. Así se nos da la posibilidad de ir a zonas donde haya gente para interaccionar con ellos. No olvidemos de que el mapa es gigantesco y choca con la poca gente por servidor. Sin embargo, a la hora de interactuar con otras personas es donde queda patente que Bethesda no sabe cómo implementar un juego multijugador. No existe el chat de texto. Para los que estén acostumbrado a los MMO (juegos multijugadores online) sabrán la importancia de esta opción. El chat es como un foro donde se mueve la economía del juego, se busca gente para hacer misiones o se postea el arma legendaria que te ha tocado. En Fallout 76 la única posibilidad que hay de hacer esto es a través de un chat de voz. Con todo molesto que puede llegar a ser esto: gente charlando sin parar, ruidos extraños sacados del inframundo, gente que solo activa el micro para molestar… Un largo etcétera. Es necesario aclarar que el juego gana muchísimo cuando vas en equipo. Pero si no vas con una escuadra formada por amigos es muy difícil coordinarse con gente desconocida.

Cualquier juego online que se precie tiene que tener un buen sistema de PvP. El poder enfrentarte a otros jugadores y, por qué no, molestarlos cuando hacen sus misiones es uno de los grandes alicientes en este tipo de juegos. Pues en este punto Fallout 76 también decepciona. El sistema de jugador contra jugador es tan suave que es muy raro ver a gente combatir. Para empezar, no puedes atacar furtivamente a otro jugador. En vez de esto hay que atacarlo una vez. Este primer ataque sirve como advertencia al otro jugador de que alguien quiere iniciar un combate. Algo así como en la época naval el cañonazo al agua previo al combate. Si el segundo jugador acepta el duelo no tendrá más que devolver el ataque para empezar la pelea. Si en su defecto, decidimos ignorar a nuestro rival, es tremendamente complicado que nos mate. Ya que, si no entramos en combate contra otro jugador, el daño que éste nos hace es ínfimo. Es muy complicado acabar con alguien que no responde al ataque. Y si se da este caso, pasaremos a ser “buscado”. Nuestro personaje aparecerá en el mapa de color rojo y dejaremos de ver la marca del resto de la gente. Es divertida la sensación de no saber dónde está el resto ni cuándo van a aparecer. Pero por lo general nadie aparece. Qué más da. Si la recompensa por acabar con algún jugador es irrisoria. Al morir nos quitarán un puñado de chapas de nuestro bolsillo y perderemos la chatarra que llevemos encima. Nada más. Ninguna penalización en nuestras estadísticas o la pérdida de equipamiento. Por lo que el PvP en este juego queda como un punto anecdótico para echar unas risas entre amigos.

Por cierto, recordáis el vídeo de la presentación de Fallout 76 en el pasado E3. Sí, ese en el que un jugador persigue a otro para acabar con él y acaba desmembrándolo a tiros. Pues, ¡oh sorpresa! Esto no es posible hacerlo en el juego final.

Fallout 76 Announcement, Trailer, and Gameplay – Bethesda E3 2018 Press Conference

Mecánicas viejas y conocidas

Uno de los elementos que hace que un juego tenga éxito es la comodidad a la hora de interaccionar con el personaje. Unos menús sencillos, que todo sea visual e intuitivo… Pues tampoco. No es mala idea conservar la interfaz de tus títulos anteriores. La gente que ha jugado a esos juegos pasados la conoce y sabe dónde acceder para equipar armas, ropa y demás. Pero si eres nuevo en este mundo, todo te va a parecer incomodo y poco intuitivo. Todo ello por un descarado “copia y pega” de elementos de título anteriores que, para nada, se adaptan a un nuevo sistema de juego en línea. Con respecto a la jugabilidad no hay ni un solo elemento que no hayamos visto anteriormente. Lo único que han implementado nuevo es la forma de subir nivel, con gran acierto, todo hay que decirlo. Pero vamos por partes.

Para comenzar, hay que hablar por el menú. Desde hace ya varios títulos atrás, el sistema actual de acceso al Pip-Boy es harto engorroso. Los objetos se van acumulando en el inventario que se visualiza en forma de lista. Cuando pasamos largas horas jugando y queremos buscar algo en concreto, la tarea se vuelve faraónica. Pongamos un ejemplo práctico. Entramos en una mina donde no paran de salir enemigos a nuestro paso. Vamos saqueando cadáveres que nos arrojan armas, armaduras… Cuando salimos de esa zona hacemos recuento de nuestro botín y buscamos aquella pieza que nos llamó la atención. Pues nos encontramos ante una interfaz arcaica, en la que nos cuesta saber qué objeto es más nuevo y da poca información sobre qué pieza es mejor que otra. Lo mismo ocurre cuando queremos recuperar información de una holocinta. Cuando éstas se empiezas a acumular pierdes la cuenta de cuál es la que toca escuchar ahora. La forma de organizar el inventario funcionaba, por llamarlo de algún modo, cuando el juego era de un jugador. Donde podías pausar el juego y ver detenidamente dónde estaba cada cosa. Pero aquí, donde por el carácter online del juego hace imposible parar. Buscar algo de forma rápida en nuestro inventario es una tarea casi imposible.

Los menús poco han cambiado desde Fallout 3

 

Pero algo bueno tiene que haber en este juego. Pues sí. Uno de los puntos que más brillan de este título es la forma de adquirir perks o habilidades. Un gran acierto. Bethesda ha sabido adaptarlo al carácter online del juego. En esta ocasión a la hora de subir nivel se nos dará un punto para asignar en una de nuestras habilidades S.P.E.C.I.A.L. Estas se dividen en fuerza, percepción, carisma, inteligencia, agilidad y suerte. Cada una de ellas aumentan ciertas estadísticas. Cuando hayamos subido algunas de ellas se nos dará la posibilidad de asignar una carta a cada parámetro. Es decir, si tenemos dos puntos en inteligencia podemos asignar hasta dos cartas a esta habilidad o una que valga por dos. Esto implica un número significativo de combinaciones y sinergias entre ellas para optimizar nuestros parámetros. Pero no solo eso, sino que además podemos beneficiarnos de las cartas que tengan equipadas nuestros compañeros de equipo. Ya que algunas de ellas dan ventaja si vas acompañado. También las hay que potencian los parámetros cuando vamos solos. Lo bueno que tiene este sistema es que puedes equipar o desequipar las cartas cuando quieras, pudiendo así adecuar a tu personaje a distintas situaciones. Lo que no se puede modificar son los puntos que asignas a cada parámetro. Una vez que subas alguno de ellos, se hará de forma permanente.

La vuelta de tuerca al sistema S.P.EC.I.A.L es lo que mejor le sienta Fallout 76

Criticábamos antes la implementación de mecánicas ya conocidas en otros Fallout. Pero hay que agradecer que rescataran una que hacía de New Vegas fuera uno de los mejores títulos de la saga. Bethesda vuelve a rescatar el modo supervivencia. Sí, es cierto que lo teníamos en Fallout 4. Pero este apareció en forma de parche tardío y solamente en la máxima dificultad. En Fallout 76 no. Desde el primer momento debemos comer y beber para no sufrir efectos negativos. A esto se suma que, al realizar algunas acciones insalubres, como beber agua contaminada o dormir en colchones en el suelo nuestro personaje puede desarrollar enfermedades. Así, durante un periodo de tiempo, afectarán a nuestros parámetros de forma perjudicial. También en esta ocasión se ha remodelado el sistema de radiación. Ya no solo reducirá nuestra vida máxima. Ahora a cierto nivel desarrollaremos una mutación con efectos positivos y negativos. Un arma de doble filo y bastante divertida porque algunas combinaciones son muy curiosas y originales. Por ejemplo, durante el juego desarrollamos una mutación que nos hacía invisible siempre que estuviéramos quietos y sin ningún tipo de armadura. Algo inútil y útil al mismo tiempo. El hecho de que tengamos que cuidarnos y de comer y beber eleva el nivel de dificultad del juego y lo hace mucho más atractivo.

Por contrapartida, uno de los puntos más incómodos que podemos ver en este Fallout 76 es su sistema de construcción. ¿Qué juego que se precie no tiene sistema de crafteo y construcción? Pues este no iba a ser menos. En esta ocasión podemos levantar nuestro campamento a través de la herramienta C.A.M.P. Un sistema desastroso y caótico como pasaba en Fallout 4. Sobre el papel el C.A.M.P nos permite construir nuestro propio asentamiento en cualquier punto del mapa. Pero en la ejecución es un elemento tedioso. La interfaz de construcción, aunque mejor organizada que en el título anterior, no evita que los elementos se coloquen donde ellos quieren, no donde nosotros elegimos. Lo único bueno que tiene este sistema es que contiene un baúl para guardar nuestros objetos… o robarlos a otros jugadores. También si estamos en grupo podemos viajar rápido al campamento de nuestros compañeros. Sin embargo, este sistema es tan inútil que, imaginemos, pasas horas construyendo tu fuerte. Cuando vuelvas a conectar a la partida, si da la casualidad que tu campamento coincide en la misma ubicación que la de otro jugador que ya está dentro del servidor, éste se recogerá y tendrás que desplegarlo en otra ubicación. La opción de reubicar tu C.A.M.P siempre está ahí, de forma voluntaria. Pero que pueda desaparecer por arte de magia no es agradable. Sobre todo, si lo construyes en función del entorno.

El sistema de construcción está directamente heredado de Fallout 4

Otro de los elementos que se rescatan de juegos anteriores es el ya conocido sistema de apuntado V.A.T.S. En esta ocasión no podían haber implementado este sello tan característico de la peor manera. Al estar en un juego en el que no se puede parar el tiempo, este sistema se basa simplemente en marcar al enemigo y mostrarnos el porcentaje de acierto al disparar. A más cerca esté de nosotros, más posibilidad de impactar. Lo curioso es que no tienes ni que estar apuntándole directamente. Una vez que el enemigo sea marcado con el V.A.T.S las balas se dirigirán hacia él automáticamente. Sabemos que a Fallout no podemos encasillarlo en el género de shooter. Y que su sistema de tiroteos no es el mejor del mundo. Pero con el V.A.T.S se solventaba esta carencia de una forma más o menos pasable. En Fallout 76 tenemos carencias tanto en este sistema como en el combate normal. El apuntado es tosco e indudablemente necesita una mejora. A veces es desesperante acertar a un jugador al hacer PvP por el simple hecho de que, por ejemplo, si empieza a dar vueltas sobre nosotros es casi imposible acertarle.

El porcentaje de acierto aumentará según las características del arma y lo cerca que estemos del objetivo

Pasaremos de puntillas por su apartado gráfico. No lo consideramos algo tan importante como para valorar la generalidad de un título. Simplemente podemos decir que no han avanzado nada desde la salida de Fallout 3. Y eso no es precisamente bueno.

Para finalizar este largo capítulo debemos hablar del end game. Ese punto en el que acabas las misiones principales y te preguntas: “¿Y ahora qué?”. Bethesda tenía la solución al problema: el uso de bombas nucleares. Estas pueden ser lanzadas en cualquier parte del mapa. Así el área se convierte en una zona de alto nivel donde combatir con enemigos mutados y conseguir equipamiento especial. Desde la desarrolladora del juego ya anunciaron que conseguir estas armas iba a ser “tremendamente difícil”. Tres días después de que el juego saliera a la venta, aparece un vídeo donde un grupo de jugadores lanzan tres armas nucleares a la vez. Causando con ello la caída del servidor.

Launching 3 NUKES in Fallout 76 CRASHES THE SERVER

El jugador: el nuevo beta tester

Cada vez es más común que los juegos actuales salgan con algunos bugs. En el caso de los juegos de Bethesa esto parece marca de la casa. A nadie le sorprende ya los parches del día de lanzamiento. Es lo que se espera en estos casos. Pero la compañía americana se tomó su tiempo y no fue hasta pasada una semana cuando lanzó un parche para corregir los fallos más grandes de su juego. Y eso que previamente habían lanzado una BETA donde ya se reportaron muchos errores. El caso es que hay fallos graves, uno no tiene más que googlear para ver la cantidad de jugadores que se encuentras con algún bug. Algunos bastantes desconcertantes como el jugador que no puede morir. Durante nuestra partida nos hemos encontrados algunos. Por ejemplo, hemos visualizado un enemigo a unos metros de distancia y al hacer zoom con nuestra arma, éste desaparece. Uno de los errores que más nos ha molestado se produjo cuando acabábamos una misión. Cumplimos con el objetivo y de camino para realizar el siguiente, el ordenador se apagó repentinamente. La culpa de que se apagara no es del juego, que quede claro. Al volver a la partida nuestro personaje se encontraba en el mismo sitio donde lo dejamos, pero la misión no estaba completa. Así que tuvimos que desandar lo recorrido para volver a cumplimentarla. Esto es debido a que el juego no tiene un guardado automático al uso. Y esto es gravísimo en un juego online. Aunque el juego guarda automáticamente cada cierto tiempo, parece ser que no es algo continuo. Si salimos repentinamente del juego o antes de llegar a un checkpoint hay que volver a repetir las acciones. Como no hemos jugado a la versión de PlayStation 4 o Xbox One, no podemos opinar de su rendimiento en dichas plataformas. Pero nos hacemos eco de otros medios para comentar los fallos de rendimiento en consolas.

Una de las cosas que más ha dado que hablar es que Fallout 76 para PC no se pueda adquirir en Steam. Bethesda para esta ocasión ha sacado un launcher propio en el que podemos adquirir todos sus juegos. Sobre el papel todo bien. En la práctica este lanzador es un auténtico dolor de cabeza. Durante la BETA borró la precarga del juego a todos los jugadores y tuvimos que descargarlo poco antes de que se abrieran los servidores. Cuando el juego salió de forma oficial, éste no se podía desinstalar. Y, personalmente, me ha ocurrido que a la hora de instalar el parche de corrección de errores me pedía un espacio de 46 GB, prácticamente lo que ocupa el juego. Después de borrar varios archivos -tenía 40GB de espacio en el disco- veo que la descarga “solamente” ocupa 15 GB. ¿Para qué me obliga entonces a tener disponible más del doble de la capacidad necesaria?

Las opiniones de por qué Bethesda ha sacado su propia biblioteca de juegos son variadas. Pero todos coinciden en que ya se esperaban el batacazo. Conocida es la política de devolución que hay en Steam y cuáles son los requisitos para ello. Sin embargo, con su launcher, Bethesda es quien pone las normas. De hecho, se han reportado devoluciones del producto con resultados dispares. Otro punto que no tiene la aplicación de Bethesda es la valoración del título. Mientras que en Steam se puede ver de forma clara la opinión de los usuarios en cada juego, aquí esa opción brilla por su ausencia.

Hay que hacer también una mención especial a la tienda ingame del juego. Donde se pueden comprar infinidad de objetos meramente estéticos para el personaje. Esto se pueden canjear por puntos que conseguimos al realizar objetivos dentro del juego o con dinero real. La mayoría de los elementos son tremendamente inútiles. Como gorras con distintos estampados o marcos para el modo foto. Este es otro de los puntos que ha enervado a los jugadores. Pero incluso Bethesa ha tenido problemas con los artículos físicos. Y es que la versión coleccionista del juego, 199,95€ en España, tampoco está a la altura de lo prometido. Los jugadores se han encontrado con que la calidad de los artículos no corresponde con lo publicitado. Como compensación, la compañía ha recompensado a los jugadores con 5€ para gastar dentro del juego. Algo que se está convirtiendo en costumbre y de los que ya se hacen hasta memes.

Con todo esto, podemos llegar a la conclusión de que Fallout76 ha salido roto al mercado. Además de que no se han cumplido las expectativas. Tiene el dudoso honor de compartir desgracia con No Man’s Sky. Y esto es decir mucho. Que Fallout 76 ha fracasado desde su BETAes un hecho. Sobre todo, si analizamos las acciones comerciales de Bethesda desde el lanzamiento. Desde la bajada de precio del título tras solamente una semana en el mercado, con la excusa del Black Friday. Hasta el retuiteo masivo de mensajes que alaban el juego, la mayoría de ellos procedentes de youtubers. La casualidad. Da mucha pena decir esto de un juego que tiene mucho trabajo detrás. El título es jugable y entretenido. Pero no podemos pasar por alto que se ha anunciado a bombo y platillo como juego multijugador online. Por lo que debemos analizarlo como tal y es justo ahí donde todo se viene abajo. Lo único que se puede hacer ahora mismo es esperar. Que la compañía se ponga las pilas para paliar todos los fallos de los que le juego adolece. Y quizás, en un futuro, el juego esté a la misma altura que la idea que tuvieron sus creadores.

Fallout 76

4.1

Gráficos

3.0/10

Sonido

3.0/10

Jugabilidad

3.0/10

Diversión

4.5/10

Duración

9.0/10

Online

2.0/10

Lo mejor

  • Jugar con amigos aumenta significativamente la diversión
  • Ofrece horas de juego y de cosas por hacer

Lo peor

  • Mecánicas recicladas
  • Historia tratada con desgana
  • Se han eliminado elementos básicos de cualquier juego

Autor entrada: Antonio Orihuela