Detroit: Become Human

Desarrollador: Quantic Dream
Distribuidor: Sony
Plataformas disponibles: PlayStation 4 
Versión analizada: PlayStation 4
Fecha de lanzamiento: 25 de Mayo de 2018
Textos/Voces: Español/Español

Sony Interactive Entertainment y Quantic Dream nos presenta su mayor apuesta narrativa del 2018, Detroit: Become Human, un título que retoma y agrupa los grandes logros del estudio desarrollador francés, y profundiza su búsqueda por acercarse cada vez más a la meta propuesta por su director David Cage, representación cinematográfica de los videojuegos.

David Cage siempre ha buscado crear un juego que permita la completa inmersión de los jugadores, que el desarrollo del juego sean las decisiones que se tomen y no un simple lazo argumental que poco cambio o hace cambiar a los jugadores.

Analizar un juego como Detroit Become Human exige conocer las obras previas tanto de Quantic Dream como de su creador David Cage. Esta aventura nos lleva hasta el año 2005, cuando vi la luz Indigo Prophecy, el primer juego en el que lograron crear una aventura donde toda decisión tuviera un efecto directo en el desarrollo de la historia, el concepto fue muy bien recibido, logrando calificaciones por encima de los 84 puntos a nivel global, y aunque su historia nunca logro encajar correctamente, la diferentes variaciones en la historia, la rapidez en las decisiones, los Quick Time Events y la personalidad de Lucas, el personaje principal llegaron crear un juego realmente entretenido.

El éxito de Fahrenheit (como era también conocido el juego) les permitió firmar con Sony una exclusividad en el desarrollo de sus juegos, así como lo vimos con su segundo y más aclamado juego Heavy Rain.

Hablar de Heavy Rain ya es entrar en ligas mayores, es hablar de uno de los mejores videojuegos en narrativa, recreación, dirección, personajes, nivel gráfico y sobre cualquier cosa, historia. Con este juego Quantic Dream se estableció como un estudio completo capaz de recrear historias que compitan con el Cine, y justamente este es el punto de inflexión de la capacidad creativa de David Cage, pues demostró que su meta era crear juegos que no tengan nada de envidiarle el 7° arte.

Para lograrlo en su siguiente juego, Beyond: Two Souls, vemos la aparición de actores reales junto con sus caracterizaciones en personaje. La incorporación de actores de la talla de Ellen Page, Willem Dafoe, Kadeem Hardison hacía ver la cercanía que, buscada David Cage con el cine, siempre con su idea de crear un videojuego similar a una cinta cinematográfica. Aunque Beyond: Two Souls sorprendió de inicios por su detalle gráfico mostrando el potencial que tenía la consola de Sony (PlayStation 3), su historia careció de un arco argumental enlazado, además su jugabilidad funciono más como estrategia, alejándose en gran parte de lo visto en sus juegos anteriores.

 

5 años después Quantic Dream nos presenta Detroit: Become Human, un título que retoma y agrupa los grandes logros del estudio desarrollador y profundiza su búsqueda por acercarse cada vez más a la representación cinematografica.

De inicio Detroit: Become Human sorprende por su apartado artístico, haciendo énfasis en la representación gráfica de los personajes, nuevamente tenemos actores reales representando los movimientos, facciones y reacciones, agregando el estado de ánimo y las percepciones por el entorno o los hechos que los rodean, pero después de un par de horas jugando lo más destacado es la interpretación sonora.

La banda sonora es impecable, un tributo a los sentimientos auditivos, si es que existe esa frase. Tiene una composición sonora memorable, valiéndose de una sinfónica llena de melancolía que varia según los personajes, por lo mismo con cada uno de ellos nos orienta a sentir lo que ocurre, desde la desesperación, la angustia, la tristeza, la duda, es increíble lo bien detallado y desarrollado que lograron este apartado.

Empezamos hablando de la composición sonora, y no de los personajes, porque en realidad terminan siendo los mismo, la banda sonora, los efectos de sonido, la interpretación musical va ligado correctamente a cada personaje.

La historia se centra en tres protagonistas, Markus un androide diseñado para ayudar a un viejo pinto retirado, Connor el androide que envía Cyberlife (desarrollador de los androides) como ayuda a la policía de Detroit que investiga las extrañas desapariciones de androides y asesinatos de humano posiblemente por sus propios androides y por ultimo tenemos a Kara, un androide domestico encargado del cuidado de la pequeña Alice.

Cada uno de ellos ve el mundo desde su pequeña burbuja, aunque para algunos es mucho mas fácil, ellos aprecian el mundo desde sus amos o dueños, pues son estos quienes dictaminan las acciones que deben hacer los androides. Sin embargo, Markus es el que experimenta el comportamiento de la sociedad hacia ellos, por lo mismo es el más vulnerable a ser divergente.

Esta es precisamente el punto de inflexión en Detroit: Become Human, la Divergencia, el momento exacto en que una maquina empieza a cuestionar su propia existencia y a exigir justicia para ellos, en otras palabras, el momento en que se sientes vivos. Este es el punto donde brota la historia, cuando los androides logran despertar y enfrentar las ordenes de los humanos, sin embargo, siempre será nuestra decisión definir qué tipo de protesta se dará y conforme a nuestras decisiones todo puede salir bien o extremadamente mal.

El juego se desenvuelve en solo 6 días, del 5 de octubre al 11 de octubre del 2038 y se da especial énfasis en las fechas y horas, pues todo es una carrera contra reloj para escapar o tomar el control sobre la sociedad, dependiendo de nuestras decisiones claro está.

La segunda cosa más impresionante del juego es la interacción entre humanos y androides, por un lado, los androides hacen todo el trabajo y se vuelven un objeto más para las personas, encargándose de casi todas las funciones simples, atender tiendas, lavar carros, botar la basura, jardinería entre muchas otras. Los humanos están divididos en dos facciones, los que apoyan el progreso gracias a las máquinas y los que están en contra o perdieron sus trabajos por estas, que obviamente son peligrosos para nuestros personajes.

Más allá de las implicaciones que el juego nos transmite con nuestras decisiones, el jugador tiene poca participación, nos limita a hundir botones, mantener presionados algunas secuencias de botones, tomar decisiones rápidas, memorizar sucesos, entre otras, sin embargo las acciones, movimientos y recorridos están marcados por el mismo juego, el número de pistas aparece claramente en cada misión, y las posibilidad adicionales en las misiones también aparecen como pistas secundarias, creo que faltó darle un poco de libertad al jugador para recorrer y buscar hasta donde pudiera, llegamos a sentir como si no controláramos al personaje, como si solo tomáramos las decisiones. En Heavy Rain era parecido, pero el juego permitía explorar continuamente con un solo objetivo, de forma que pudieras lograrlo de múltiples mas formas.

Después de finalizar cada uno de los capítulos, es posible ver la hoja de ruta de nuestras decisiones, en muchas ocasiones solo nos daremos cuenta de la magnitud de control que tenemos sobre el juego cuando repasemos los posibles finales de cada capitulo, aunque no podremos saber puntualmente que ocurre es posible mirar el punto de inflexión en la historia, por lo mismo el juego permite repetir la historia por capítulos, para así descubrir otras interacciones.

La comparación del apartado gráfico entre PlayStation 4 y PlayStation 4 PRO es grande, se logra reconocer la mejora gráfica en partículas y entornos, pero sobre todo en iluminación gracias al sistema HDR. La tasa de frame no disminuye en ninguna de las dos consolas, pero en la versión PRO se logra una estabilidad de imagen un poco más firme. El juego no ofrece algún tipo de mejora de rendimiento o estabilidad en reemplazo de resolución, teniendo una resolución FHD para la versión normal y una 4K escalada para la versión Pro.

Los controles en Detroit: Become Human son bastantes simples, y siguen el recorrido que tiene la desarrolladora con sus juegos anteriores, tenemos una infinidad de Quick Time Events, seguido de pulsaciones sistemáticas de botones, a esto se agrega que debemos buscar las opciones en el entorno, por eso la cámara está habilitada para girar en todo momento. Es difícil describir la jugabilidad, pues el juego centra completamente sus esfuerzos en la toma de decisiones y da poco interés en la inmersión de los personajes sobre el entorno.

Aunque la jugabilidad y el movimiento de los androides está muy sesgado a simplemente hundir un botón y dirigirlo hacia un lugar específico, hay que reconocer que las interacciones físicas o representación de movimientos son destacadas, durante algunas persecuciones tenemos que dirigir la ruta y disfrutamos de uno de los mejores Parkour que he visto en la industria de los videojuego, obviamente no deja de ser poco entretenido o no casi nada divertido, pues solo debemos oprimir un botón en el momento especifico, sin embargo las interacciones con objetos, zonas, personajes enemigos, las posibilidades durante las persecuciones, la libertad que intenta ofrecer el juego o los diferentes caminos, generan una especie de apertura que nos hace considerar que tenemos el control. Quiero volverlo a decir porque realmente me sorprendió, los movimientos son muy estacados, logrando un Parkour tan natural cuando se debe esquivar, brincar o trepar, que debería ser usado para otro juego, donde puedan perfeccionarlo.

Video Thumbnail
Detroit: Become Human – Launch Trailer | PS4

Es difícil no comparar Detroit: Become Human, con los demás videojuegos desarrollados por Quantic Dreams y David Cage, pues siguen una misma línea de desarrollo narrativo, sin embargo, Detroit, toma gran parte de los aciertos de Heavy Rain y Beyond: Two Souls, y profundiza en la interacción de los personajes con ellos mismo y la sociedad, además evoluciona la toma decisiones, presentando una variedad de posibilidades donde constantemente pone a prueba los principios jugando con la inestabilidad de las circunstancias. Sony logra sorprendernos con un exclusivo de alta calidad, que cada vez que juguemos tendrá algo nuevo que ofrecer.

Detroit: Become Human

Detroit: Become Human
8.1

Gráficos

9.5 /10

Sonido

9.0 /10

Jugabilidad

6.5 /10

Diversión

8.0 /10

Duración

7.5 /10

Lo mejor

  • La banda sonora, impecable mezcla de sentimientos
  • Recreación de movimientos
  • Interacción Maquina-Hombre, la percepción desde ambos lados
  • Toma de decisiones, afectan desde el primer momento
  • Rejugabilidad, cada vez que se juega se presentan momentos diferentes

Lo peor

  • Jugabildad, en ocasiones se siente como si solo pulsáramos botones
  • Poco control sobre los movimientos de los personajes.
  • Demasiada ayuda para resolver las misiones

Autor entrada: Migueldgb