Wolfenstein II: The New Colossus

Desarrollador: MachineGames
Distribuidor: Bethesda
Plataformas disponibles: PC, PlayStation 4 y Xbox One
Versión analizada: PC
Fecha de lanzamiento: 27 de octubre de 2017
Textos/Voces: Español/Español

En esta época de marketing, cajitas sorpresa de los cojones y niños rata, es muy de agradecer que haya compañías como Bethesda, que siguen apoyando a sus juegos clásicos y ofrecen justo lo que un videojuego debe ofrecer: diversión. Sin fuegos artificiales ni máscaras innecesarias. Ya lo hicieron con las anteriores entregas de Wolfenstein, así como con la vuelta de Doom y, claro está, han vuelto a la carga con este Wolfenstein II: The New Colossus.

Desde ya os podemos decir que el juego no es ninguna revolución, y sigue muy en la línea de lo visto en Wolfenstein: The New Order y Wolfenstein: The Old Blood, esto es, acción pura y dura, sin más.

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Tráiler de lanzamiento –Wolfenstein II: The New Colossus

La historia tiene lugar tan solo 5 meses después de lo vivido en Wolfenstein: The New Order. Como no podía ser de otra forma, nuestro protagonista volverá a ser William “B.J.” Blazkowicz, que, como buen héroe, sigue vivo, aunque a duras penas. Esta vez la lucha se traslada hasta el otro del charco, a Norteamérica. Siguiendo la realidad alternativa de la saga (en la que los nazis dominan el mundo gracias a su victoria en Stalingrado y a su expansión posterior), el equipo de Blazkowicz (conocido como Círculo de Kreisau, que existió en la vida real) planea iniciar una revolución en tierras Yankies, lo que llevará a Blazkowicz a recorrer distintos puntos del país para acabar con sus enemigos. Al igual que hace 3 años, su archienemigo será Frau Engel, que volverá a deleitarnos con su crueldad y su humor especialmente “ácido”. Aquí los nazis son muy nazis y, como bien dijo Peter Griffin, suelen hacer cosas nazis, tanto, que incluso nos dejarán algunas escenas desagradables, pero que sirven para aumentar la inmersión en este Wolfenstein II: The New Colossus.

De hecho, aunque pueda parecer lo contrario debido a su corte especialmente clásico, la historia es uno de los puntos fuertes del título. Con un B.J. Blazkowicz más humano que nunca, del que conoceremos detalles muy turbios de su pasado y su familia y algunos detalles de su personalidad hasta ahora desconocidos. Además, Frau Engel demuestra ser una villana de lo más carismática durante toda la aventura (ya lo era en Wolfenstein: The New Order). Quizá echamos en falta, eso sí, algo más de carisma en los personajes secundarios, aunque con el protagonista y su némesis es más que suficiente. Prueba de la importancia de la historia es que hay alrededor de unas 3 horas de secuencias de vídeo, un porcentaje importante si tenemos en cuenta que el juego ronda las 12-14 horas en completarse (ojo, la historia principal, completarlo al 100% aumenta, y mucho, la duración). Este detalle, lejos de ser negativo, hace que el juego suba enteros, consiguiendo meter de lleno al jugar y ofreciendo algunas escenas memorables que nos harán reír o nos sorprenderán a partes iguales. Sin duda, os recomendamos encarecidamente no ver ningún gameplay del juego para evitar ver algunas de las sorpresas preparadas por MachineGames.

Pero tranquilos, Wolfenstein II: The New Colossus no es ningún “walking simulator” en el que pasear tranquilamente por preciosos paisajes y observar los vídeos relajados. El paso a Estados Unidos tan solo será, de nuevo, una mera excusa para acabar con todo lo que se mueva y ofrecernos uno de los mejores juegos de acción de los últimos años.

La base del juego, literalmente, será “El martillo de Eva”, un submarino secuestrado por los compañeros de Blazkowicz que servirá de base y de punto de encuentro entre las misiones. Aquí tendremos libertar para recorrerla a nuestro antojo, hablar con algunos personajes (que nos darán algunas tareas secundarias), practicar en la galería de tiro o, ¿Por qué no? Echar una partidita a todo un clásico como Wolfenstein 3D (título original de 1992 y considerado como el padre de los shooters en primera persona), modificado, eso sí, para adaptarlo a la situación actual, ya que en el juego se llamada Wolfestone 3D, es un juego creado por los nazis y el objetivo, claro está, será acabar con William “B.J.” Blazkowicz. Todo un detalle.

Fuera del submarino, nos tocará viajar hasta Manhattan, Nuevo México o Nueva Orleans. En las misiones, el objetivo, o al menos la manera de conseguirlo, siempre es el mismo: Eliminar a todos los enemigos. El manejo, bien sea con mando o con teclado y ratón (solo en PC, versión analizada), resulta de lo más cómodo e intuitivo, con una jugabilidad muy ágil pensada para favorecer la acción frenética. Los combates son de lo más entretenidos y conseguirán recordar a tiempos pasados, en los que primaba la diversión por encima de todo. Balas y enemigos por todos lados, puntos de cobertura y una IA enemiga que nos pondrá las cosas muy difíciles para hacer las delicias de cualquier jugador. Esto no quita, eso sí, que hayamos echado en falta algo más de variedad de enemigos, ya que resultan excesivamente similares entre sí.  No tendremos mucho tiempo para admirarlos, ya que el juego tiene una dificultad de lo más ajustada (con 6 niveles dificultad de inicio más un séptimo desbloqueable) y no nos permitirá un respiro, lo que lo hace muy, muy adictivo, gracias especialmente al excelente gunplay. Viniendo de Wolfenstein igual no hace falta decirlo siempre está bien recordarlo: sí, podemos llevar dos armas a la vez, una en cada mano… y nos encanta (aunque el sistema de selección no es del todo ágil, todo sea dicho).

Como título “clásico”, la recuperación de salud en Wolfenstein II: The New Colossus estará bastante limitada, únicamente llegando hasta la decena del número de salud actual en la regeneración automática. Más allá de esto, tocará recoger los clásicos kits de salud en el mapa, así como la armadura y munición (que no faltará, eso sí). Una fórmula ya usada en anteriores Wolfenstein e incluso en el más reciente Doom.

Sorprendentemente, y como ya pasaba en Wolfenstein: The New Order, no todo va de intercambiar balas, y también podemos optar por el sigilo. En muchas fases de la aventura se nos “invita” a usar sigilo para allanar el camino, especialmente cuando tenemos algún comandante en la zona. En ese caso, veremos un indicador con la distancia y la zona en la que se encuentra cada uno de los comandantes (puede haber más de uno). Si nos descubren, él será el encargado de dar la alarma, haciendo que los refuerzos lleguen rápidamente. En esta situación, es más recomendable recurrir al sigilo y eliminar al comandante en silencio, bien con un ataque sigiloso por detrás, con el uso de las hachas de guerra o, directamente, una vez hayamos desbloqueado el silenciador para algún arma. Una vez haya(n) caído, podemos optar por seguir con el sigilo o, ya con el enemigo de la zona mermado, sacar toda la artillería pesada. Es nuestra decisión, una decisión disponible en prácticamente todo el juego, y que dota al juego de una gran variedad de situaciones y formas de superar los niveles.

Más allá de masacrar enemigos, el juego cuenta con algunos alicientes para aumentar la duración, como las comentadas misiones secundarias en el submarino, bien de recadero o bien, una vez desbloqueada, a través de una máquina enigma con la que descifrar los códigos que sueltan los comandantes y que nos muestran la ubicación de los “Uber Kommandant”, unas misiones especiales en zonas conocidas del juego en los que eliminar a estos comandantes superior a cambio de jugosas recompensas. Además, tenemos 150 coleccionables, como cromos u oro que harán las delicias de los fans de la exploración y que pueden alargar la duración del juego varias, si bien no resultan relevantes. Finalmente, tenemos la Máquina SAS, en la que repetir algunas batallas del juego con un sistema de puntos para superar nuestro récords o jugar alguna de las misiones extra. De momento solo está disponible el episodio 0 (una especie de introducción que se obtenía con la reserva), aunque próximamente tendremos más contenidos disponibles. Estos contenidos, incluidos en el pase de temporada, ofrecer nuevas experiencias con otros héroes (presentados en el episodio 0) y en ningún caso es contenido recortado del juego original.

Si bien la personalización no es excesivamente importante en Wolfenstein II: The New Colossus, sí que tenemos algunos elementos que podemos adaptar a nuestro estilo. Por los escenarios encontraremos algunas piezas que nos servirán para mejorar nuestras armas. Cada una de ellas tiene 3 posibles mejoras que van desde miras telescópicas o cargadores ampliados hasta balas especiales. Los kits de mejora suelen estar bien escondidos, eso sí. Además, el juego nos propone algunos retos en el juego que servirán para mejorar, de forma automática, algunas características de Blazkowicz, como la recuperación de salud o una reducción del año enemigo. Para conseguir estas ventajas, por lo general, habrá que lograr un mínimo de bajas con una determinada arma, hasta un máximo de 5 niveles.

En nuestro análisis de Wolfenstein: The New Order destacamos como punto negativo la ausencia de un modo multijugador y, la verdad, es que nos equivocamos. Si los Wolfenstein de MachineGames se están caracterizando por el algo es por su sobresaliente campaña para un jugador, en la que se hace patente el mimo puesto por el estudio en cada detalle y que lo hace una experiencia, hoy en día, casi única. En medio de una gran polémica en cuanto a la necesidad de un multijugador e incluso de un mundo abierto, MachineGames y Bethesda siguen con su valiente apuesta de títulos pasilleros y para un jugador, algo muy de agradecer y que cualquier jugador debería valorar.

Un aspecto en el que sí ha evolucionado, y mucho, esta secuela es en el apartado técnico. Seguimos con un aspecto, en ocasiones, algo caricaturesco, pero apostando, a su vez, por un realismo en cuanto a escenarios e iluminación, uno de los puntos más mejorados en estos años de espera. Además, vemos unos escenarios ricos en detalles y unos mejores modelados, que se unen a nuevos efectos de partículas que dan al título un aspecto espectacular. Quizá no tanto en estático, con algunos detalles (como texturas y modelados de objetos secundarios) mejorables, pero sí en movimiento, con una gran cantidad de elementos, efectos y reflejos en pantalla sin que los 60 fps se resientan. La versión analizada, de PC, eso sí, ha tenido algunos problemas en el lanzamiento, con crasheos varios, especialmente en equipos con gráficas de NVIDIA. Por otro lado, ofrece una optimización ejemplar, llegando incluso a los soñados 4K. En consolas, el juego sufre algo más para mantener los 60 fps, pero el apartado técnico sigue siendo impresionante en general.

Punto aparte merece el apartado sonoro, sobresaliente en todos y cada uno de los aspectos. La banda sonora está formada principalmente por temas rockeros que suben la adrenalina del jugador en los momentos más intensos. Estas melodías más cañeras se intercalan con música más típica de los 60s en Estados Unidos, incluyendo jazz o blues, lo que, además, mejora la ambientación en el mundo del juego. Además, como suele ser habitual en Bethesda, el juego llega completamente doblado al castellano, con una actuación de gran nivel.

Si los fans de Wolfestein hubieran hecho una lista de deseos, el resultado hubiera sido Wolfenstein II: The New Colossus. MachineGames ha realizado una evolución lógica en todos los aspectos de las anteriores entregas para, sin ninguna revolución, ofrecer un producto casi redondo para los fans de la acción. Largo, con un argumento que engancha y, especialmente, muy, muy divertido. Larga vida a William “B.J.” Blazkowicz.

Wolfenstein II: The New Colossus

Wolfenstein II: The New Colossus
9.1

Gráficos

8.5/10

Sonido

9.8/10

Jugabilidad

9.2/10

Diversión

9.6/10

Duración

8.4/10

Lo mejor

  • Acción pura y dura
  • Apartado técnico
  • Sonido
  • Gunplay prácticamente perfecto
  • Argumento y variedad de situaciones

Lo peor

  • Se echa en falta más variedad de enemigos
  • Diversos problemas en la versión de PC en algunos equipos

Autor entrada: BigBoss_