Cuando el fútbol no era cosa de dos

Hoy sale a la venta FIFA 18 y junto a él la eterna discusión de cuál es el mejor juego de fútbol del mercado. Desde hace varios años no hay discusión de cuáles son los reyes del mercado: PES y FIFA. No importa cuál de los dos te guste más. Ambos títulos cuentan con el mismo número de detractores y defensores, incapaces de ver las virtudes de su competencia. Pero que este mercado sea cosa de dos no siempre fue así. Hace décadas el panorama de los juegos deportivos con temáticas futboleras era más variado, si bien es cierto, no captaron tanto la atención del público como estos dos, ni tuvieron la calidad para continuar y seguir hasta nuestros días.

International Superstar Soccer (1994-2003)

Predecesor del actual PES, marcó el camino del juego de Konami que hoy conocemos. Desarrollado también por la misma compañía japonesa, International Superstar Soccer (ISS) fue revolucionario. Sobre todo si hablamos de su versión para Nintendo 64. ISS 64 (1996) fue el primer juego de fútbol en ofrecer una experiencia televisiva. El uso de la cámara y los rótulos en pantalla hacía que el usuario se sintiera como si estuviera en el campo. Los jugadores eran proporcionados, más grande de lo que estábamos acostumbrados a ver hasta el momento y con un movimiento más fluido: la pelota iba pegada al jugador, literalmente. A esta experiencia hay que sumarle la ambientación del estadio y los cánticos, muy lograda para la época, aunque se hacía repetitiva tras horas de juego.

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International Superstar Soccer 64 (Nintendo 64)

Otro de los rasgos innovador que introdujo, y que PES heredó, fue el sistema de ánimo. Al comienzo de cada partido, cada jugador tenía una motivación aleatoria, representado por una cara triste o alegre, que influía de manera negativa o positiva en su juego. También introdujo un radar, que no molestaba a la hora de jugar, donde podías tener una idea de a qué jugadores pasar y por dónde armar el ataque.

La parte negativa que tenía, y que sigue teniendo el simulador de fútbol de Konami, eran las licencias. Para empezar, en este título, solo se podían escoger un número limitado de selecciones nacionales. Además, ninguna de ellas tenía los nombres reales de sus jugadores.

¿Qué fue de él?

La saga ISS no dio un salto de calidad significativo tras ISS 64. Sus juegos sucesores no llegaron a ser tan admirados como su versión para Nintendo 64. La última edición del juego, intentó introducir una especia de “tiempo bala” a la hora de hacer los regates, algo que rompía completamente la continuidad del juego y lo hacía más “arcade”. Aunque los últimos ISS llegaron a coexistir y competir incluso con los primeros PES, Konami abandonó el proyecto para centrarse por completo en el desarrollo de este último.

Virtua Striker (1994-2006)

Aunque fue una saga concebida originariamente para máquinas arcade, Virtua Striker 2 fue la apuesta de Sega para su consola Dreamcast. El juego había debutado en las recreativas en el año 1997 con un sistema gráfico innovador para las arcades de la época. El terreno de juego, los jugadores y el graderío eran punteros y más aún si contamos que era un juego concebido para funcionar con monedas. Con unos modelados parecidos a ISS 64, el juego era más sencillo y directo. Solo contaba con tres botones: pasar, centrar y chutar. Nada de algún control para correr o hacer regates. Pero lo que más llamó la atención en aquel momento, fue la capacidad de controlar la potencia del tiro. Algo que ahora parece lógico, en los juegos de fútbol de esta época no estaba implementado. Es cierto que en ISS 64 el tiro tenía más o menos potencia según el tiempo que pulsáramos el botón. Pero en Virtua Striker podías verlo en pantalla gracias a una barra de potencia.

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Virtua Striker 2 Ver. 2000.1 (1999) Germany VS Argentina / Dreamcast

El éxito del título hizo que Sega lo portara a Dreamcast tres años más tarde. Quitando algún suavizado en los modelados de los personajes, el juego era exactamente igual que el de las recreativas, tarea que Sega acostumbraba a hacer. Si en algo era fuerte es título, eran en su sencillez y adicción. Pero lo que realmente hacía a este juego único era el uso de la cámara. A la hora de centrar o correr en profundidad, la visión del juego cambiaba, acercándose para dar más velocidad al juego o alejándose a la hora de los despejes. Esto compensaba la falta de un botón para correr, al dar una falsa sensación de velocidad con el uso del zoom.

Tampoco contaba con licencias de los jugadores y solo se podían jugar con selecciones nacionales.

¿Qué fue de él?

Le pasó como a la Dreamcast: todo se quedó en intenciones. Por muy adictivo que fuera, el juego no pasaba de ser un port para consola. Además, el título apareció cuando la máquina de Sega estaba dando sus últimos coletazos. No pudo competir con la seriedad de los títulos de sus competidores, ni con la variedad de equipos ni modos de juego. Aun así, en 2003 salió la tercera parte de la saga para Nintengo Game Cube.

Esto es fútbol (1999-2005)

Quizás el título más introvertido de los ya mencionados. Pero ahí estuvo. Esto es fútbol fue un exclusivo de Sony para la primera PlayStation. De partida no introducía nada innovador, los modelados eran muy parecidos a los FIFA de la época y tampoco aportaba nada nuevo en cuanto a jugabilidad.

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This is Football – Gameplay PSX (PS One) HD 720P (Playstation classics)

Sin embargo, había detalles que a primera vista pudieron pasar desapercibidos. A la barra de potencia ya vista en Virtua Striker 2, Esto es fútbol introdujo el pase al hueco. Puede sonar a risa. Pero hasta este momento los pases en corto siempre se hacían de forma teledirigida al jugador más cercano, como si hubiera una atracción magnética. En esta ocasión los jugadores corrían a los espacios vacíos para así poder habilitar el pase en largo.

Otra de las innovaciones que introducía era poder golpear el balón con la mano y los “piscinazos”. Efectivamente, ambas acciones no servían para nada y en la mayoría de los casos acababas con una tarjeta amarilla.

¿Qué fue de él?

Se fue de la misma forma que vino: sin hacer ruido. Fue un juego muy ambicioso, ya que tenía a Sony detrás de él. Pero no supo entrar en la pugna por un hueco en el mercado. Si FIFA era el rey del escenario por aquella época, tampoco pudo hacer mucho con sus competidores emergentes. Tras seis entregas, duró hasta PlayStation 2, Sony terminó por colgar las botas e invertir su dinero en la producción de otro tipo de juegos.

(Bonus Track) Nintendo World Cup (1990)

Ni por asomo fue un competidor directo de FIFA o PES, pero es un juego al que le tengo mucho cariño.

Jugadores cuadriculados, ausencia de árbitros y súper tiros demoledores. Estos son los tres ingredientes de este clásico. Contaba con doce selecciones nacionales, cada una con un tiro especial diferente. Además los modelados de los personajes eran los mismos que usaba la desarrolladora, Technos Japan, para otros de sus muchos trabajos como River City Ransom. Esta compañia se caracterizaba por su peculiar diseño de personajes y las expresiones de los mismos a la hora de recibir golpes.

El modo de juego se caracterizaba por el todo vale, hasta tal punto que si algún jugador recibía varias entradas seguidas quedaba inconsciente en el terreno. Por otro lado, si conseguías enganchar el balón de volea o chilena, se efectuaba un súper tiro que casi siempre acaba en gol y, si pillaba a un jugador de por medio, lo revoleaba varios metros por encima del campo.

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Nintendo World Cup – ALL SUPER SHOTS (including two secret super shots of USA)

También contaba con un modo para dos jugadores en el que se podías elegir diferentes terrenos de juego. Desde un campo de piedras, donde si te tropezabas con una el jugador quedaba tendido en el suelo, hasta uno helado donde tenías que controlar que los futbolistas acabaran deslizándose hasta fuera del campo.

 

Como hemos visto, si hasta la fecha solo FIFA y PES se reparten el pastel es por algo. Ninguno de sus competidores logró estar a la altura y, lo que es más importante, evolucionar en cada entrega para satisfacer la demanda de los jugadores. Sin embargo, lo único malo de que ambos títulos se repartan la audiencia, es que a veces los estudios caen en la disidia de no aportar grandes cambios entre títulos. Por ambos lados siempre llegan críticas de continuismo en ambas sagas. Hasta tal punto de que se acuse a cada nueva entrega de una mera actualización de plantillas y cambios de estadísticas en los jugadores.

Autor entrada: Antonio Orihuela