Nioh

Desarrollador: Team Ninja
Distribuidor: Sony
Plataformas disponibles: PlayStation 4
Versión analizada: PlayStation 4
Fecha de lanzamiento: 8 de febrero de 2017
Textos/Voces: Español/Inglés-Japonés

Mucho tiempo ha pasado desde que en el E3 de 2005 se presentara Nioh. Tras pasar años en el olvido y en el ostracismo, volvió a la palestra en una PlayStation Experience por todo lo alto. Lo que hoy día conocemos como Nioh, es probable que no tenga casi nada que ver con la idea de 2005. Que hubiera sido no lo sabremos, pero si podemos saber que Nioh se ha coronado como uno de los grandes exclusivos de PlayStation 4.

Como hemos dicho, el proyecto conocido por Nioh fue presentado como un juego para PlayStation 3 durante el E3 de 2005 con este video:

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Ni-Oh PlayStation 3 Trailer - Official E3 2005 Trailer

Y más tarde, pudimos ver un segundo vídeo donde Koei Tecmo nos mostraba un poco más los derroteros por los que por aquel entonces querían llevar al juego, con un lanzamiento previsto para 2007:

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NioH - Trailer 2 - PS3

A partir de ahí, el juego quedó en el olvido y nunca más se supo nada. Al igual que ha pasado con The Last Guardian, han tenido que pasar 10 años para que el proyecto vea la luz y podamos disfrutar de él. Como se puede ver, el concepto de juego ha cambiado por completo, desde su planteamiento hasta todo el desarrollo artístico:

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PlayStation Experience 2015: NIOH - PSX Trailer | PS4

Con Itagaki al frente, el Team Ninja convirtió la IP Ninja Gaiden en todo un referente del género Hack ‘n’ Slash. Tras su marcha, las cosas no han funcionado bien para ambos bandos, ya que ni la obra de Itagaki, Devil´s Third, ni Yaiba: Ninja Gaiden Z, han recuperado un poco la magnificiencia obtenida en trabajos anteriores. Pero el Team Ninja y Tecmo Koei han logrado con Nioh un trabajo que está a la altura de las grandes obras que los encumbraron, recuperando la excelencia de antaño gracias a la sabia combinación de sus experiencias con los hack ‘n’ slash en tercera persona y las pautas marcadas por el género del ARPG actual.

Lo primero que se ha comentado de Nioh es su más que notable parecido y simetría con las obras de la saga Souls de From Software. Desde los desarrolladores no se esconde la influencia, cosa que es muy evidente, aunque también es cierto que recalcan una y otra vez que Nioh tiene una personalidad propia lo suficientemente notoria para hacerlo algo diferente.

Nioh se enmarca en los convulsos momentos que vivió Japón allá por el año 1600, época llena de conflictos en tierras niponas que dieron lugar a multitud de leyendas que contienen referencias a espíritus y demonios y que han forjado el fuerte folclore japonés que conocemos hoy en día. Y un gran acierto del juego es ese, ya que podremos revivir muchas de las batallas sucedidas antaño y conoceremos a muchos de los grandes guerreros samuráis y ninja que estuvieron presentes en la historia. Toda esta información queda expandida en relatos y galerías de imágenes que iremos desbloqueando según avancemos, aunque hay ciertos datos que se dan por sabidos. Nunca estará de más, a modo de cultura general, pasar unos minutos leyendo estos datos para comprender un poco más que ocurrió en esta etapa en el país del sol naciente.

Nuestro protagonista, un pirata inglés que terminará en tierras niponas llamado William, despierta en una cárcel londinense. En los primeros compases del juego iremos descubriendo las razones que harán que William termine viajando a Japón y desarrolle su historia dentro del juego. Al igual que decimos que la contextualizacion de Nioh es fenomenal, tenemos que decir que aquí también presenta uno de sus puntos débiles. Y es que el guión de la historia principal se muestra muy inconexo y particionado (por su sistema de avance, entre otros motivos), llegando a ser casi inexistente el gancho que nos mantenga pegados a su historia. El sistema de avance en el juego se ha estructurado en misiones, que se dividen en principales, secundarias y del ocaso. Como es de entender, las misiones principales son las que harán que la historia se desarrolle y las secundarias aportarán pequeños datos a la principal, aunque son las que menos. Al fin de cuentas, estas misiones secundarias aportan experiencia y mejoras en los equipos, y tienen como defecto que se reutiliza el escenario principal de manera repetitiva cambiando los enemigos. Aún así, encontraremos enfrentamientos muy interesantes dentro de estas misiones. Las misiones del ocaso pondrán a prueba nuestra destreza en el manejo de las técnicas samuráis en batallas duras, llenas de demonios y enemigos que nos deportarán gran parte de los mejores equipamientos que podremos encontrar en el juego. Dentro de estas misiones encontraremos dos tipos de coleccionables. Uno de ellos son los simpáticos Kodamas, pequeñas ranas esparcidas por el escenario que tras ir consiguiéndolos nos podrán facilitar cierta consecución de objetivos en la misión, como son el aumento de la aparición de elixires, más amrita ganada o más items o armas. El otro coleccionable que encontraremos son unas termas donde podremos sumergirnos y sanarnos, adquiriendo un estado de recuperación de vida paulatina durante un periodo de tiempo.

Entrando en la jugabilidad del juego empezamos a desgranar las similitudes y diferencias (que las hay, y son notorias)  frente al espejo en el que se mira Nioh, que como hemos dicho antes, es ni más ni menos que la saga Souls, una de las más grandes franquicias que han pasado a la historia del videojuego moderno. Nioh es un Action RPG en tercera persona de corte moderno, donde tendremos que ir del punto A al punto B por un escenario lleno de peligros para terminar enfrentándonos a un jefe final de fase. Esta característica es distintiva de las misiones principales, ya que las secundarias y del ocaso tienen otros objetivos diferentes, que van desde eliminar oleadas de enemigos, encontrar ciertos itém o acabar con algún enemigo en concreto. Todos los escenarios están llenos de bifurcaciones, caminos ocultos, recovecos, trampas, atajos, etc… Cosa que recuerda los Souls sobremanera. En Nioh encontraremos altares en los que rezar en lugar de hogueras en las que descansar de Dark Souls o lámparas de Bloodborne.

El diseño de los escenarios es muy bueno, pero no llega a estar a la altura de las obras de From Software, ya que el camino a seguir siempre es obvio y lógico. También le falta la inspiración de Miyazaki a la hora de conectar zonas y mundos, ya que en Nioh tendremos un conjunto de mapas donde se nos irán desbloqueando las misiones a las que podremos ir accediendo para conseguir los objetivos y avanzar, a diferencia del gran mundo abierto que nos brinda la saga Souls donde todo está conectado. Al entrar en una misión, tendremos que avanzar por ella esquivando trampas, acabando con enemigos, abriendo atajos y activando altares como punto de control hasta que lleguemos a un enfrentamiento con un jefe final que al derrotar dará por concluida la misión y nos devolverá al mapa donde elegiremos nuestro próximo destino. Estos enfrentamientos con los jefes de las misiones principales suelen ser largos y muy técnicos, cuya mejor arma es la paciencia y el estudio de los ataques y las mecánicas del jefe. Si bien es cierto, que tras aprender los patrones de ataque pueden resultar algunos jefes algo más que asequibles. Aquí podemos ver como la comparación con la obra de From Sotware hace de este planteamiento tradicional algo insuficiente, que no malo. Como dijimos en nuestro avance, la dificultad en comparación a la alpha y la beta ha bajado de manera notoria, aunque tened por seguro que vais a morir, y mucho. Y será por vuestra culpa, no por errores del juego.

Pero no en toda comparativa va a salir perdiendo Nioh. En el sistema de combate encontramos uno de los grandes puntos fuertes del juego. Estamos ante un sistema muy fresco, mucho más profundo y técnico que en la saga Souls. Como base, tendremos tres diferentes posturas de ataque, una alta, una baja y otra media, que debemos ir utilizando dependiendo del enemigo que tengamos delante. La postura alta es la que más daño infringe, pero a su vez, también es la postura más lenta y nos dejará expuestos al enemigo si fallamos nuestro ataque. La postura baja es la que menos daño reporta, pero es la más rápida, dándonos unos combos interminables que premian la rapidez. Como es de esperar, la postura media es una mezcla de ambas y siendo la más equilibrada. El otro dato a tener en cuenta en los enfrentamiento y el sistema de combate es la utilización una barra de Ki (en lugar de estamina) que nos proporciona la cantidad de golpes que podemos llevar a cabo sin descanso. Esta barra de Ki se rellena de manera automática cuando dejamos de atacar, esquivar o protegernos, y si pulsamos el botón R1 en el momento adecuado nuestra barra de Ki se reestablecerá y crecerá más rápido (habilidad Pulso de Ki). Con este puldo de ki no solo podremos recuperar nuestra capacidad de ataque/defensa, si no que también podremos purificar la zona, ya que de lo contrario nuestra recuperación es más lenta. Os aseguramos que manejar esta técnica al dedillo será básico para llegar a buen puerto. Como observáis, estamos antes un sistema muy técnico y preciso, donde la pausa y el estudio del enemigo se hace imprescindible.

La cantidad de armas, armaduras e items que encontramos en el juego es ingente. Las armas se agrupan según su tipo, y tenemos katanas, dobles katanas, hachas y martillos, lanzas y kusarigama, además de una categoría de armas a distancia como arcos y cañones. Con el uso de cada uno iremos consiguiendo nuevas habilidades que podremos ir descubriendo en un sistema bastante tosco y poco claro. El número de diferentes armas dentro de cada grupo es ingente, y debido a que nuestra capacidad de almacenamiento es limitada, tendremos que ir desechando armas y demás items, desmontándolos o haciendo ofrendas a cambios de amrita (almas que utilizaremos para mejoras las specs del personaje y subir de nivel). Estas armas y armaduras podemos ir personalizandolas mediante un herrero habilitado en el mapa, pero es un sistema nada intuitivo e ilógico en el que aún habiendo terminado el juego no hemos comprendido el uso de este sistema. Pero haberlo, haylo. Tambien, podremos crear nuevas armas y armaduras mediante la consecución de textos que iremos entregando para la forja.

El progreso del personaje se hace a costa de la amrita conseguida durante el juego. Al amrita es un mineral precioso que encierra energía. Con este material iremos subiendo las habilidades del personaje e iremos contruyendo una build a nuestro gusto, potenciando las diferentes habilidades de William. Cada mejora de habilidad nos hará subir un nivel y el coste de la amrita necesaria para el siguiente irá en aumento (aunque parezca mucho, veréis que llegar a sobrepasar el nivel 100 de personaje no es nada complicado). Al igual que en los Souls, si morimos, nuestra tumba quedará en el lugar de la muerte y tendremos una única oportunidad de recuperar el acumulado de amrita. Y si, solo tendremos una oportunidad. Si no, perderemos nuestra preciada amrita. Otra forma de evolucionar el personaje tiene lugar según ganemos afinidad con un arma con su uso. Con esto, ganaremos puntos de samurái que iremos utilizando para adquirir nuevas técnicas de combate y cualidades pasivas del personaje.

La duración de Nioh es bastante relativa, aunque nos parece muy adecuada para el tipo de juego que es. Además de presentar un gran contenido de misiones y coleccionables (encontrar todos los kodama y termas sin ningún tipo de ayuda es algo retante), hay que tener en cuenta la habilidad en el juego. A nosotros, terminar todas las misiones principales y el 95% de las secundarias, nos ha llevado unas 70 horas de juego, aunque por delante queda el desafío de conseguir todas las misiones del ocaso, que están disponibles de dos en dos y varía cada día. A todo esto, hay que añadir un sistema online en el que podemos cooperar con otros jugadores mediante la ofrenda de copas Ochoko. Mediante este sistema de invocación (otra vez como el los Souls) podremos visitar el mundo de un invocador para ayudar a terminar la misión en la que esté enfrascado.. Para ello, nosotros debemos haber temrinado con éxito esa misión. también podremos jugar una misión de principio a fin con otro compañero, con la condición de que esa misión ya haya sido superada por ambos. La diferencia, es que en esta última modalidad, dispondremos de la posibilidad de reanimar al compañero caído de forma limitada por una barra de tiempo que varía por el numero de veces utilizada y el tiempo tardado. Con este sistema de juego recibiremos honor que podemos utilizar también en una tienda (llamada casa oculta del té) para conseguir gestos (otra vez Souls?…), apariencias, items, etc. En nuestra experiencia online, decir que ha sido siempre muy estable, sin lag o tirones/saltos, encontrado partida muy rápido cuando queremos ayudar.

Audiovisualmente hablando, Nioh cumple correctamente lo que hoy se puede esperar de un juego. Los modelados de los personajes, enemigos y yokais son muy buenos y su diseño ha sido cuidado al extremo. Si bien es cierto que las texturas son algo pobres en su resolución. El juego tiene diferentes opciones de visualización, basándose en la resolución o en un framerate. Nosotros hemos utilizado una PS4 PRO con la configuración a 1080p y 60fps. La pérdida de resolución no es excesivamente notoria y el juego luce muy bien, pero si nos parece casi básico mantener en este tipo de juego una tasa de refresco de 60 imágenes por segundo, lo cual Nioh mantiene constante y sin demasiados problemas. Eso sí, para gustos los colores y podréis elegir sacrificar los FPS por una mayor resolución. En el apartado sonoro contamos con una selección de melodías bien implementadas, todas de corte japonés. Quizás le falte al juego un late motiv que nos haga recordar la melodía, pero es un apartado muy correcto. En cuanto a el idioma, Nioh viene localizado al español, respeteando las voces y los idiomas originales del juego. Es decir, según el idioma del personaje en cuestión (William en inglés, el resto en perfecto japonés) así escucharemos las voces. Eso si, todas subtituladas al español.

A modo resumen, Nioh mira fijamente a su espejo Souls, trayéndonos una adaptación de la obra de From Software al Japón feudal. La diferencias con la saga Souls radican en un sistema de combate mucho más profundo y técnico, amén de la consecución de unas habilidades pasivas que  se obtienen mediante el uso de las diferentes armas. Nioh es un gran juego, que hará las delicias de todos aquellos que disfruten con Demon´s Souls, Dark Souls o Bloodborne.

Nioh

Nioh
87.8

Gráficos

9/10

    Sonido

    8/10

      Jugabilidad

      9/10

        Diversión

        9/10

          Duración

          9/10

            Lo mejor

            • Modelados de personajes
            • Duración
            • Mecánicas de combate
            • Adicción

            Lo peor

            • Su historia, fraccionada en misiones, no engancha y es confusa
            • Algunos boss demasiado fáciles debido a su patrón de combate
            • Misiones secundarias que reutilizan en demasía los escenarios principales

            Autor entrada: Project Ego