The Order: 1886

Desarrollador: Ready At Dawn
Distribuidor: Sony
Plataformas disponibles: Playstation 4
Versión analizada: Playstation 4
Fecha de lanzamiento: 20 de Febrero de 2015
Textos/Voces: Español/Español

The Order: 1886 es la última experiencia interactiva de los chicos de Ready at Dawn, todo un portento visual y primera gran exclusiva de Playstation 4.

La empresa con sede californiana había trabajado casi en exclusiva para la anterior portátil de Sony, PSP, con juegos de la talla de Daxter o ambas entregas portables de God of War. Quizá por ello, y por su nula experiencia en el campo de las sobremesa, no deja de sorprender lo que han conseguido con su último desarrollo; marcar la referencia absoluta a nivel gráfico en la reciente generación de consolas, muy por encima de lo visto hasta ahora en cualquiera de ellas, Ryse: Son of Rome incluido.

Lady Igraine, Sir Percival, el Marqués de Lafayette y Sir Galahad, héroe de nuestra particular epopeya, será el grupo de Caballeros encargado de dar forma a una historia que nos sitúa a finales del siglo XIX en la capital de la pérfida Albión. Un Londres victoriano el cual se desarrolla en una línea temporal alternativa que disfruta de grandes avances tecnológicos, sobre todo en materia armamentística, y en pleno auge de la revolución industrial. Gris y decadente, la ciudad se erige protagonista en una historia plagada de reminiscencias históricas y culturales, personajes reales adaptados a la narrativa que nos ocupa -como el genio Nikola Tesla o el anteriormente citado Marqués de Lafayette- e, incluso, adaptaciones de las leyendas Artúricas y sus Caballeros de la Mesa Redonda.

La Orden, creada por el Rey Arturo en la Edad Media y que cuenta con beneficios que otorga el líquido del Santo Grial, se encuentra envuelta en una lucha contra dos facciones; los rebeldes, clase obrera sublevada contra los Caballeros por considerarlos colaboradores del gobierno que los mantiene oprimidos; y los “híbridos”, rama de la humanidad que evolucionó en seres inteligentes pero brutales conocidos como licanos, -hombres lobo- enemigos de La Orden desde tiempos inmemoriales.

Una trama más que interesante que nos mantendrá pegados a la pantalla para ver cómo continúa en su desarrollo y cuál será el siguiente paso de nuestro cuarteto protagonista, que nos brindará momentos memorables como el “arrebato” de cólera de nuestro protagonista sobre el puente de Westminster o el abordaje e infiltración a un dirigible en pleno vuelo.

Entrando en materia jugable la sensación es agridulce; ofrece una variedad de situaciones suficiente pero en dosis demasiado breves. Si bien sus mecánicas son mejorables y no llegan al nivel de las referencias del género, no desentonan en ningún momento y el control de nuestro personaje será correcto a lo largo de la aventura; ya sea en alguno de los tiroteos que se nos presentarán, con una original variedad de armamento de la mano de nuestro compañero Tesla; en los breves momentos de exploración que apenas reportarán recompensa al jugador, únicamente en forma de periódicos -inexplicablemente con texto sin traducir-, fotografías de habitantes de la ciudad u objetos de los mismos, sin utilidad en ninguno de los casos; en las fases de infiltración, donde hallaremos un palpable déficit de opciones para desenvolvernos sin ser detectados; en los periodos de plataformas, donde queda claramente en evidencia frente a Uncharted o la última entrega de Lara Croft; o en las tan cacareados Quick Time Events (QTE) que, esta vez sí, los chicos de RaD han solucionado de manera satisfactoria y no son, en absoluto, mayoría como algunos pregonan.

En ocasiones, el juego da la sensación de ostentar el control absoluto sobre lo acaecido en pantalla, pero nada más lejos de la realidad. El abuso de las cinemáticas no es más que un simple recurso narrativo para dar fuerza al argumento y crear ese ritmo “peliculero” que caracteriza a esta obra. Otros juegos, simplemente, ponen a sus personajes a conversar mientras tú puedes hacer el cabra por el escenario, subiendo a cualquier objeto absurdo o situándonos en posiciones donde una conversación normal sería imposible. Lo cual puede llegar a mermar la “emoción” del momento, resultando en cómicas situaciones que se presuponen serias, por ejemplo. Cierto que, quizá, pueda resultar desagradable para algunos esa falta continuidad pero, personalmente, lo prefiero así a tener que ver como mi compañero se pone a explicarme lo deprimido que está por el asesinato de toda su familia mientras yo estoy de espaldas colgando de una marquesina en la calle.

A esa continuidad, sin embargo, ayuda y mucho la imposibilidad de discernir entre las escenas CGI y el ingame. Es la primera vez que me he visto como un idiota mirando la pantalla y esperando que el personaje continuara con la escena que se estaba desarrollando, para darme cuenta instantes después que el juego ya había otorgado el control al jugador. Sencillamente espectacular. Ello se debe, sobre todo, a un apartado técnico fuera de los estándares a los que estamos acostumbrados y que busca, en todo momento, hacer creer al jugador que está visionando una película –franjas negras incluidas- o, como mínimo, viviendo una experiencia interactiva más que un videojuego.

A pesar de tener que recurrir a varios trucos para llegar a esa cúspide -como las mencionadas franjas negras para reducir la carga gráfica en pantalla, unas texturas en ocasiones algo planas u otras concesiones, muy bien traídas eso sí, como la típica niebla londinense que impide una profundidad de campo más allá de unos pocos edificios- no deja de resultar impactante. Cada escenario está cuidado al máximo, pudiendo apreciar infinidad de detalles en todos y cada uno de ellos, con impecables juegos de luces bañando la escena y a nuestro personaje. Un trabajo a todas luces sobresaliente y que hará las delicias de todos esos jugadores ávidos de un auténtico referente visual en la nueva generación.

Aquí dejo una galería con diferentes texturas del juego para que podáis apreciar lo bien recreadas que están, junto a algunos juegos de luces y un cadáver que, cuanto menos, resulta impactante:

El apartado sonoro le va a la zaga sin mayor problema, con piezas orquestadas que casan perfectamente con lo que se está desarrollando en pantalla y unos efectos tan buenos como cualquier película hollywoodiense. Un pequeño tirón de orejas para la pista central de audio que contiene los diálogos que, al igual que ocurre con el doblaje de películas y series en nuestro país, enmascara demasiado las voces bajo el resto de sonidos, teniendo que recurrir a la subida de volumen para no perder detalle de los diálogos. No es un defecto del juego en sí, ya que ocurre en prácticamente todo el contenido audiovisual doblado debido a no poder separar las voces como un “objeto” para trabajar con ellas, pero ahí lo dejo.

El punto más crítico para algunos ha sido, sin lugar a dudas, la duración. Lo cierto es que desconozco el tiempo exacto empleado en el título debido a que no disponemos de un contador, pero creo haber rondado las 10-12 horas en mi primera partida y en el modo de dificultad más alto disponible al principio. No será plusmarquista, desde luego, pero no es el juego corto que nos han querido hacer ver. La campaña está al nivel de otras aventuras del estilo, como Uncharted, Gears of War, Heavy Rain o Beyond: Dos almas. Efectivamente, The Order mezcla cosas de todos los anteriores y lo presenta bajo el glamuroso velo del cine.

Ríos de tinta se han vertido sobre, o contra, este título y bajo mi punto de vista no siempre de manera justificada. Tenemos ante nosotros un título muy bueno a nivel general que podía haber sido una auténtica obra maestra duplicando su duración y subsanando algunos de los errores que se presentan, como la excesiva linealidad o el abrupto final del juego, desarrollándose de manera muy precipitada y dejando la historia demasiado abierta, con numerosas incógnitas y con la sensación de ser un producto “a medias”, cosa extraña suponiendo que debía ser un título que acompañara el lanzamiento de Playstation 4. Quizá el estudio haya pecado de ambición o simplemente no hayan sabido gestionar bien el tiempo, teniendo que finalizar el producto antes de lo deseado pero, lo que es innegable, es que Ready At Dawn ha sentado las bases de lo que puede ser una importante IP en el futuro, con un mundo rico y que puede dar mucho más de sí en tiempos venideros. Estoy impaciente por ello. A fin de cuentas, lo importante en este mundillo es divertirse… Y yo lo he hecho.

The Order: 1886

The Order: 1886
8.06

Gráficos

10/10

    Sonido

    10/10

      Jugabilidad

      7/10

        Diversión

        8/10

          Duración

          6/10

            Lo mejor

            • Gráficamente espectacular
            • Ambientación
            • Apartado sonoro a la altura
            • Doblaje excelente

            Lo peor

            • Linealidad
            • Mecánicas jugables mejorables
            • Final demasiado abrupto

            Autor entrada: EduStrife