Hellblade, lo nuevo de Ninja Theory, nos muestra el proceso de creación musical en su nuevo título

La música es un poderoso instrumento a la hora de despertar emociones, incluso más que los gráficos, el diálogo o el argumento. Por eso tiene sentido que forme parte del proceso creativo desde el principio. Como con el resto de aspectos del juego, se busca encontrar un estilo interesante y diferente para Hellblade. El estilo musical dice mucho del juego. Una música de orquesta es posiblemente la opción inicial para muchos juegos y películas. Implica un tipo de producto en particular: un gran éxito de taquilla de Hollywood. Hellblade no consiste en eso.

Otra opción obvia era centrarse en la ambientación, que en el juego que nos ocupa es un enfrentamiento entre la cultura celta y vikinga. Un sonido celta tradicional colocaría una barrera cultural entre nosotros y Senua y dificultaría que el jugador se identificase con su viaje. En cuanto a los vikingos, ¿quién sabe cómo sonaba la música en Noruega en el año 700 D.C.?

En lugar de centrarse en la ambientación, la música debería contar una historia. Hellblade trata del melancólico viaje de Senua por una tierra extraña, para luchar contra un diabólico clan de vikingos. Esa historia puede contarse de muchas formas. Al final depende de gustos personales y realidades concretas. Y nos gusta lo siniestro.

Cuando toca elegir a un socio para crear una parte tan importante de Hellblade, el músico tiene que compartir la línea creativa. Necesitas un entendimiento innato que te permita abrirte paso y explorar más allá de lo básico. En Ninja Theory, y en particular el director creativo de Hellblade, Tameem Antoniades, lograron alcanzar ese entendimiento con Andy LaPlegua.

En este nuevo vídeo, el ultimo de los vídeos sobre el desarrollo del juego, se explica cómo Andy se involucró en Hellblade, el enfoque que le dimos a la creación del sonido y también os brindamos la oportunidad de escuchar la música del nuevo juego.

Autor entrada: EduStrife