¿La generación más corta de la historia?

Este es un tema que he debatido mucho con algunos amigos en las últimas semanas. Desde siempre, las consolas han sido referencia tecnológica y han marcado la evolución gráfica tanto en consola como en PC, eran los ordenadores los que debían asumir su inferioridad ante un hardware cerrado, con una interfaz pensada exclusivamente para jugar, un precio muy inferior y una colección de juegos impensable en PC. La generación actual (aunque ya debería ir siendo renombrada) llegó a finales de 2005 con Xbox 360 a la cabeza y ha aguantado el tipo más o menos bien ante los juegos de PC durante gran parte de su vida útil, que, digamos, acaba con la llegada de las sucesoras en 2013.

Ahora las protagonistas son Playstation 4 y Xbox One con Wii U al margen de toda guerra tecnológica. Nos encontramos un panorama totalmente inaudito en el lanzamiento de una nueva generación de consolas: hardware desfasado. Tranquilos, no hay que alarmarse, si miramos el hardware de PS3 o X360 resultan prácticamente imposibles los resultados conseguidos en títulos como Grand Theft Auto V o Beyond: Dos Almas pero en su momento las especificaciones técnicas asombraron a todos, ¿controlar misiles con el Cell de Playstation 3? El panorama actual es bien distinto.

Tanto Playstation 4 como Xbox One llegan con un hardware bastante superior al de sus predecesoras pero, que solo se acerca al nivel de un PC medio de hoy en día. La arquitectura x86 (idéntica a la de un PC de 32 bits) puede hacer más fácil su aprovechamiento sí, pero también puede hacer que los ports para PC sean más numerosos y ahí la batalla gráfica claramente está perdida.

Más allá del tema gráfico, que no tiene discusión, me resulta casi alarmante ver a las consolas intentar parecerse a un PC normal, navegador, ver la TV, ver fotos… etc. Todo eso está muy bien, pero una consola es, y será siempre, una máquina de jugar y es sabido que tanto “extra” hace que parte de los recursos de la consola se dediquen a otras tareas que no son jugar, con la consiguiente pérdida de potencia. Para rematar, una de las grandes ventajas clásicas de la consola, meter el disco y jugar, parece ya algo del pasado, ahora hay que descargar el juego, descargar los parches, esperar a la instalación y… jugar. ¿A qué os recuerda eso?

Por todo esto, y quizá por intuición femenina masculina llevo tiempo pensando en que estamos ante el lanzamiento de la generación más corta de la historia que, casualmente (aunque más bien diría a consecuencia de), llega después de una de las más longevas con 8 años de duración. ¿Mi apuesta? Nuevas consolas en 2016.

Autor entrada: BigBoss_

  • Blitz

    Por mi parte han generado tan poco interés esta nueva “generación” que no tengo pensado comprar una ni a corto ni largo plazo.

  • Project_Ego

    Yo no se que decirte. Aunque creo que el paso lo marcará Nintendo. Si decide jubilar wiiu y sacar una nueva consola potente (potente de verdad) quizás Sony y Microsoft se vean obligadas a lanzar nuevo hardware. Y así tendremos una generación corta.

    A ver que pasa. Esto acaba de empezar.